En el anterior relato, ya he citado como es Pantaleón. Lo cierto es que cada vez le voy conociendo mas. Entre esta sesión y la otra que relato, hubo otra. Lo cierto es que poco a poco vamos encajando, en su mirada encuentro la mía. Tiene las cosas muy claras, satisfacer al Amo, su único deseo es darle placer. Y mi deseo es recibir placer de él, hacer que experimente cosas nuevas. Con lo que entramos en una espiral muy interesante.


Iniciamos la sesión abrazándonos, el estado desnudo, únicamente con su collar. Le ato las manos y me dedico a ponerle unas cuantas pinzas de forma paralela por el torso. Mi idea era seguir la línea mamaria y que después de quitar las pinzas, quedasen marcas como si fuese una cerdita. Empecé a jugar de diversas formas con las pinzas. Después usamos el flogger que había fabricado él. A un ritmo muy suave. Le puse su máscara y le lancé unas fotos, su Ama quería ver fotos de la sesión.
Después como uno de las cosas que quería proba era el dogtraining, quise iniciarle un poco en este tema. Le puse un collar de púas, un arnés, y una correa de la que tiraba. Empecé enseñándole a ladrar, cosa que fue mejorando a lo largo de la sesión. Le hice un juego, tirarle una pelota con forma de corazón por la sala. Yo tenía que contar hasta diez para que el la cogiese y me la diese, todo lo que superase de esa cuenta, se transformaría en fustazos. La primera fue más sencilla, se lo tiré al lado de él. La segunda estuve jugando con él para que no lo pudiese coger, quitándoselo de la boca con mi pie. Jugando como se juega con un perro y la pelota. Y la tercera se lo tiré más lejos, incluso le tiré de la correa para que le costase llegar. Realmente me sorprendió, ya que solo se ganó 6 fustazos. Tengo un perro que es un campeón. Saqué la fusta que me había regalado el otro día, y empecé a repartírselos por todo el cuerpo, pero con una intensidad media.
Después del juego tocaba comer. Me senté en una silla, y tal y como me pasa a veces con el dogtraining, empecé a darle las ordenes y hablarle en inglés. Sit, down, para que se vaya familiarizando con las posturas. Entrenamos un poco más los ladridos. Y ya fui por fin dándole su premio, trozos de jamón de York. Se los tiraba al aire para que los cogiese, se los dejaba en mi mano, o se lo ponía alto para que estirase el cuello. Creo que él lo estaba disfrutando. Le puse una máscara de perro de cuero, y seguimos el adiestramiento. Si confirmo que es una cosa con la que ha disfrutado, estudiaré nuevas estrategias de juego y entrenamiento para “perros”.

Terminé jugando con sus genitales. Quise hacer una especie de coño con unas pinzas, poniendo una arriba y otra abajo. Ya que su Ama le había pedido fotos, que mejor que hacerle un coño en su honor. Los genitales estaban con aceite, asique las pinzas no agarraban muy bien. Le saque esta foto que veis aquí. Falta mucho para ser un buen coño, de echo es una cosa que he quedado con él en que me gusta-ría trabajar. La sesión se me fue en un plis plas y eso que estuvimos dos horas.
Para las fotos como para este relato he pedido permiso a la persona que participa en él. Nunca publico nada sin el consentimiento de los que participan en las sesiones. Los datos están modificados para que la persona permanezca en el anonimato, por eso mismo tampoco muestro las caras.
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Para las fotos como para este relato he pedido permiso a la persona que participa en él. Nunca publico nada sin el consentimiento de los que participan en las sesiones. Los datos están modificados para que la persona permanezca en el anonimato, por eso mismo tampoco muestro las caras.
Gracias, Amo. Creo que no puedo añadir nada al relato que hace de nuestra sesión del martes. Esta perfectamente narrado cuanto sucedio, físicamente. Añadir, tan solo, que la sesión tuvo lugar inmediatamente después de la que tuve con mi Ama, en la que como se cuenta en el relato, fue condescendiente conmigo, por eso de las grandes marcas moradas de los ochenta zurriagazos de la primera sesión de Dominus Jaime. Una benevolencia que también tuvo mi nuevo Amo, Dominus Jaime, ya que tanto el estreno de la fusta que le regale la semana pasada, como el de ese flogger artesanal que le lleve esta vez, fueron mas bien simbólicos. No hubo realmente un spanking doloroso. Los azotes con el flogging de esparto, del que regale a mi Ama otro ejemplar un par de horas antes- fueron "flojitos", porque -al igual que antes mi Ama, no quiso que los nudos de sus cinco cuerdas -que al parecer duelen mucho- agravaran el estado de mis nalgas, aun en vías de recuperarse de sus dos grandes moratones. Por eso la sesión, como se explica en el relato, fue por otros derroteros, como el dog trainning. Lo que no puede contar Dominus Jaime es que realmente, aunque fue distinta, la sesión de ayer tarde, martes 26, fue tan fantástica e inolvidable como la primera y que esa mezcla de respeto, vicio y cariño que siento por mi Ama, tras una experiencia de mas de seis años -no diez, como se dice en el relato- de relaciones regulares von mi Ama, se lo ha ganado ya Dominus Jaime en menos de una semana. Soy feliz sintiéndome un esclavo compartido por un Ama y un Amo. Las sensaciones son distintas, naturalmente. Pero ambas me llenan de satisfacción. A ambos, como indica Dominus Jaime, quiero producir placer cuando me utilizan. Esa sensación de producir placer al Amo es lo que al autentico sumiso le llena de gozo,...de un gozo que supera cualquier sensación momentánea de dolor.
ResponderEliminarGracias a ti, el placer es mio al recibir tu entrega y poder jugar contigo y con tu cuerpo. Efectivamente esta esa fecha cambiada, porque suelo cambiar los datos como edades, fechas, apariencia física, para que no coincidan con las personas que me han dado el permiso de hacer un relato con ellos o sacar fotos. Produces placer y mucho, y de muchas formas diferentes
EliminarPoco tiene que añadir tu esclavo Pantaleon a la narración de la ultima sesión celebrada el pasado miércoles. Esta narrado todo lo sucedido físicamente con total exactitud. Preciso, únicamente, que tuvo lugar inmediatamente después de la sesión que tuve con mi Ama, que lejos de haberme castigado por las marcas que traían mis nalgas, de la zurra de Dominus Jaime, estuvo comprensiva y procuro no hacerme mucho daño. Dominus Jaime también fue especialmente bondadoso. No quiso azotarme y por eso hicimos otras cosas, como ese dog trainning, en el que no tengo mucha experiencia, y que disfrute mucho. También los " juegos" con mi ano ¡ Y poder lamer a mi Amo, donde el me ordena! Quiero añadir , únicamente que esa mezcla de respeto, vicio y cariño que siento por mi Ama lo siento también por Dominus Jaime, mi nuevo Amo. Soy feliz sintiendo,e compartido por un Ama y un Amo, a los que quiero disfruten cuando me utilizan.
ResponderEliminarVeo que finalmente se publicaron los dos comentarios que escribí porque creí que el primero de ellos no seria publicado, porque mi iPad señalo que se habíaroducido un error informático. En a,nos digo prácticamente lo mismo. Lo que reitero y quiero reiterar hoy cuando dando un paseo por el blog, los releo, es como siento esa misma mezcla de respeto, vicio y cariño por mi Ama y por mi Amo, Dominus Jaime, y siento unas ganas enormes de tener una sesión con alguno de ellos, porque me produce enorme placer que me utilicen, cada uno de ellos a su manera. Procurare estar siempre a la altura de lo que me piden y procurarles placer que me hace olvidar el dolor que puedo sentir cuando me trabajan mis pezones o me azotan. No se cuando volveré a tener una sesión con alguno de ellos, porque mi Ama va a estar unos cuantos dias fuera de Madrid, con su pareja, y yo no se cuando podré pedir una nueva cita con Dominus Jaime, porque mi agenda incluye varios viajes, pero intentare que no tarde en producirse una cuarta sesión con mi Amo. Mi lengua añora lamer todo su cuerpo, mis nalgas esperan sus azotes, mis pezones quieren ser trabajados por sus manos,....y mi esfínter anal desea ser penetrado por ese dildo manejado con destreza con su strap on y notar en mi interior los embates de Maese Jaime. Gracias Amo por aceptarme como tu sumiso esclavo compartido, aunque cuando estoy contigo, soy totalmente tuyo, incluso con esas bragas de mi Ama en mi boca.
ResponderEliminarYo también te añoro, hasta el punto de hablar de ti, de tu entrega, de tus habilidades a otros. Aunque el sentimiento por mucho que lo hable, solo lo entendemos nosotros.
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