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domingo, 29 de mayo de 2016

Sesión con Nacho, reencuentro, afeitado, cera, su visión


Os dejo aquí la sesión de Nacho, ya escribí otro post de el (Puedes verlo pinchando aquí). Tiene todas las papeletas de convertirse en mi sumiso estable de Málaga, es un tipo encantador, servicial y muy polifacético. Fue recordar la sesión leyendo su relato y mi rabo fue poniéndose cada vez mas duro... asique como no hubo fotos de la sesión, aquí os dejo una foto del resultado de la lectura (y otras maniobras) de su relato.

Lo esperaba con ansia para el fin de semana. Pensaba que llegaría el viernes y llevaba desde el lunes sin masturbarme, raro en mi... porque es pensar en este hombre y ponerme malo. El jueves por la mañana, en la cama aún, me terminé masturbando. Solté una corrida increíble, acumulada durante varios días. Al poco, como si lo adivinase o hubiese olido mi corrida... recibo un whatsapp suyo «ya estoy en Málaga» me decía. Me faltó tiempo para quedar con él esa misma noche. Me recibe sólo con una toalla. Mal empezamos... me puso cardíaco nada más abrir la puerta. Nos dimos un beso y me llevo a la habitación de siempre. Allí se quitó la toalla y me quitó la camiseta de marinerito que llevaba, yo mismo me quité el pantalón, zapatillas y ropa interior. Acarició mi cuerpo mientras me besaba. Me tumbó en la cama y me puso un cinto de castidad, me explico que por mis circunstancias no me lo dejaría puesto, pero me gustaría que alguna vez me lo dejara, que me demuestre que me quiere sólo para él. Por la tarde me pidió que llevase herramientas para afeitarlo, así que me llevó al baño y me dijo que empezara. Yo lo encontraba guapísimo así y comencé a besarlo. Me dijo que si era así como pensaba afeitarlo. Opté por recortarle un poco la barba un poco más arriba de la nuez, primero con una maquinilla perfiladora, seguidamente por una cuchilla. Me dijo que no quería ningún corte... y que esa era la cara que quería ver en mí, una cara de chico serio. Le sorprendió que a pesar de tener el título de peluquero, jamás había recortado ninguna barba, excepto la mía. Luego se lavó los pies y me hizo sacárselos de rodillas.

Volvimos a la habitación inicial, se tumbó sobre su pecho en la cama y comencé a besarle la planta de los pies y fui subiendo por las piernas con mi lengua hasta llegar a su culo con el que estuve jugando en él con mi lengua durante un buen rato. Se dio la vuelta y me ordenó ponerme de rodillas. Recorrió mi cuerpo con su pie, extendiéndose en mi rabo y siguió por mi pecho hasta llegar a mis labios, los cuales abrí y comencé a lamer su pie y chupar sus dedos, mientras se masturbaba, me encanta ver esas caras de niño travieso que pone, mezcla de malevolencia y chico bueno. Miraba la dureza de su rabo y lo deseaba dentro de mí,  luego  comencé con el otro pie. Me pidió que subiera a la cama y me pusiese a cuatro patas para él. Dejó caer saliva sobre mi agujero y me metió su rabo. Me encanta sentirlo dentro, que me haga sentir suyo y que me diga que le encanta mi culo. Ya que tanto le gusta... le he prometido que nadie más que él entrará ahí, que  sólo será de su propiedad. Me follo en varias posiciones. En una de ellas estaba yo tumbado con mi piernas en sus hombros y mirando su bello rostro mientras me daba unas embestidas de macho brutales, jamás nadie me había follado así de fuerte. Me preguntó si mi cara era de placer o de dolor, mezcla de ambas contesté yo. Su polla llegaba muy adentro, a sitios que ninguna otra había llegado descubriendo así rincones vírgenes en mi interior.casi consigue que llegase a correrme sin tocarme en tres ocasiones.

Me preguntó si en su ausencia había follado, le contesté que si,  que había penetrado a un chico de 21 años. Me dijo que me castigaría por aquella falta. Me preguntó si después de eso tendría interés en seguir viéndolo. Obviamente... para mi se ha convertido, en muy poco tiempo en una persona muy especial en mi vida, me está abriendo las puertas a un mundo nuevo, tiene mucha paciencia conmigo, es guapo a más no poder, morboso, vicioso, con un rabo enorme... pero lo más importante... me llena como persona, deseo pasar tiempo a su lado más allá de lo sexual y me aporta y enseña muchísimas cosas y me hace sentir especial y guapo, ni sueñes que te voy a dejar escapar Amo!!! Luego me recordó que la vez anterior me pidió que si follaba se lo contase... y como no lo hice, me lleve unos merecidos azotes con un látigo.

Aún, tenía una sorpresa más guardada para mí. Mi fijación por la película de Madonna «El cuerpo del delito» y su escena de la vela... la quiso recrear para mi. No es un encanto? Yo lo adoro!!! Recorrió mi cuerpo con la vela apagada para luego encenderla y dejar caer gotas luego me tapó los ojos y siguió dejando caer gotas por mis pezones, torso, vientre y sexo, en el que se entretuvo un buen rato, hasta q tuve que pedir que parase porque ya se convertía en algo poco soportable para mí. Fue a buscar algo con lo cual quitarme la cera, aún tenia vendados los ojos y me pidió que adivinase el objeto tocándolo, cuchara dije, no otra cosa.. tenedor... casi... cuchillo eso mismo. Me quitó la venda, ya que decía que impresionaba más si lo veía. Cuando el hubo terminado de quitar todo lo que podía, me pidió que fuese al baño a quitarme lo que quedaba en el vello de mi pubis. Mientras se puso detrás de mí y lo miraba a través del espejo. Volvió a metermela, pero esta vez no entraba y salía, permanecía dentro. Me preguntó si notaba algo... nada, contesté. Te has corrido? Pregunté. Nunca haría eso sin tu permiso, te he meado dentro. Te doy permiso para correrte donde quieras, soy todo tuyo Amo. Al sacar su polla cayó liquido al suelo, me senté en el sanitario a vaciarme, mientras él limpiaba el charco. Luego tendió una toalla sobre la cama para que me tumbase a masturbarme, pero no pude, cada vez que llegaba el momento de correrme, las paredes de mi ano al contraerse era como si no se juntasen, quedando el hueco que su polla había dejado en mi interior. Desistí, mi Amo estaba cansado del viaje y me marché, sin esperanza de verlo más por esta vez. Al llegar a casa fui al baño y volvió a caer su orina a través de mi ano, mi ano y mi baño quedaron impregnados del olor de mi macho, el olor de MI AMO.

jueves, 28 de enero de 2016

Sesión Luis, rasurado anal y genital


Luis 43 años y estatura media. Cuando lo conocí yo tenía 23 y el 34, fue mi primer sumiso estable en ir a locales. Recuerdo que una de las prácticas que más me gustaba era ponerme en un sling y que el me comiese los pies, era una auténtica delicia. Desde aquel entonces nos hemos estado apoyando mutua-mente, y a veces más cercanos y otras más en la distancia como todas las amistades. 

El otro día me comentó que quería ir al Organic con el culo sin pelos. Que se lo había intentado quitar el y no pudo, asique se lo comentó a su pareja, recibiendo una negativa. Esta se produjo porque no le apetecía a su novio que el estuviese follando por ahí, pues como bien le dijo “que quieres que te afeite el culo para ir a follar por ahí no… pues que te follen”. 

Afeitar no es uno de mis fuertes. Creo si mal no recuerdo que nunca he afeitado a un esclavo. Lo más que he hecho es pasarles la máquina de afeitar por todo el cuerpo. Y es que a mí me gustan los hombres con vello, por un lado, estéticamente es más hermoso y por otro es símbolo de virilidad y que mejor que dominar a un hombre, en lugar de a una anguila. Lo que, sí que he hecho y muchas veces es rasurar el pelo de la cabeza, de echo me parece mucho más humillante que raparse la zona genital y el culo. De hecho, es una cosa que hacían en la mili y en los campos de concentración, y su idea era quitarles sus rasgos personales y conseguir alienarles.

Nada más llegar nos abrazamos, hablamos de nuestras cosas, y le pregunte si le apetecía meter morbo a la hora del afeitado, así como una serie de fotos para ponerlas en su perfil (como me consta que ha he-cho). Asi que lo primero que hizo fue como no comernos los pies míos un 43 y los de mi pareja un
49. Nosotros dos levantados y el agachado, disfrutando los tres. Mi pareja y yo besándonos acariciándonos, y sintiendo como esa lengua estaba disponible para nosotros. Después de un rato, le dije que se quitase los pantalones. Cogí su cuchilla de afeitar y le fui depilando los genitales. Le comenté lo mismo, que a mi unos genitales, si hay posibilidad que tengan vello me gustan con él, y que no me parecían una sumisión. Mientras le afeitaba estuvimos debatiendo la idea. Solo hay una idea que medio me convenciese, que es que en el antiguo Egipto y Grecia a las prostitutas se las rasuraba para diferenciarlas del resto de mujeres. Y esto claro más que de un gesto de humillación, seguramente se trataba de una práctica higiénica. Además solo es un tema cultural, en la amazonia el pelo es un vínculo con la pachamama (madre tierra).  Se le puso morcillona un par de veces, pero vaya lo fui solucionando con golpes en los huevos o un “uis lo siento te he cortado, es que claro como el rabo se te está poniendo duro, no me deja ver”. 

Le llevé a la ducha para limpiarle la espuma que pudiese quedar. Le sequé el cuerpo y le di un lapazo en su pecho extendiéndoselo por encima mientras le miraba a los ojos. Le puse tumbado en la camilla con las patas hacia arriba para poder ver mejor el culo. Realmente en esa zona lo único que quería quita era alrededor del ojete, asi que fue muy fácil y rápido. Le estuve dando después un masajito en el culete, mirando que no quedase ningún pelo. Y después le dije que se diese la vuelta, me eché espuma en la mano y se lo estampé en el culo, “ahora vas y te lo limpias”. Algo de humillación le tenía que meter a Luis, sino sé que no se iría igual de feliz, y puede que a mí también me gustase menos. Después le hice una marca con la cuchilla de afeitar quitándole un poco de vello a la altura del final del sacro. Una especie de marca para que recuerde que una vez fue mío. 

Por supuesto rapar forma parte no solo del morbo “shave” sino puede ser una práctica de modificación corporal. Si a un Amo, un sumis@ le gusta afeitado o cree que así va a ser un símbolo de sumisión, ya está tardando en hacérselo desde luego. Es interesante no solo como juego mientras se le está afeitando, sino que también después. Se le puede humillar diciéndole que tú has conseguido arrebatarle el pelo. O incluso como juego mental de posesión, haciendo que cada x días se rape por orden tuya. 

A mí por ejemplo me gusta que un esclavo me rape la cabeza, sentir la sensación de la máquina, agarrar al sumiso de los huevos, darle golpes, tirarle de sus pelos, o prepararle un castigo si por lo que sea me deja mal afeitado o me hace daño. Después ellos se encargan de limpiarlo, me acuerdo la primera vez que lo hice con un sumiso, le pedí que limpiase todos los pelos de mi cuerpo con su lengua y después se enjuagase con agua, fue una pasada, que algún día tendré que repetir. Generalmente he ido rapado desde los 18 años, asique para mí es un “servicio” que me facilitan los sumisos. Cuando he tenido pareja, siempre les pido que me lo corten ellos, y entonces se convierte todo más vainilla, con caricias, miradas tocamientos, y bueno puede que sexo si se portan bien.


¿Te ha gustado esta sesión? ¿Te gustaría una sesión conmigo? Anímate y escríbeme

Para las fotos como para este relato he pedido permiso a la persona que participa en él. Nunca publico nada sin el consentimiento de los que participan en las sesiones. Los datos están modificados para que la persona permanezca en el anonimato, por eso mismo tampoco muestro las caras.

sábado, 5 de diciembre de 2015

SHAVING / AFEITADO

Práctica que algunos la clasifican como "medical" en la que el Amo procede a afeitar los genitales de su sumiso. Para sesiones con más carácter S/M o en caso de transformismo para feminización, se puede realizar con cera de depilar, pinzas, maquina eléctrica, rasurado con maquinilla y espuma, etc.

Dicha acción de depilar o rasurar parcial o totalmente el cuerpo del sumiso es muy apreciada por algunos Dominantes, que gustan de hacerlo personalmente por el componente de humillación que conlleva para el mismo, ser "desnudado" y en cierta forma "marcado como sumiso". Por lo general el afeitado del cuerpo (axilas, cabeza, piernas, genitales y zona anal, preferentemente) ha de ser revisado y conservado por el sumiso de manera habitual, a menos que reciba órdenes expresas de lo contrario de su Amo.

Consiste en eliminar el vello en los genitales del individuo utilizando la cuchilla, con el máximo cuidado y suavidad, lo primero que hago es humedecer la zona, ya sea con jabón o aceite, después deslizo la cuchilla con maestría cortando el vello, acto seguido aclaro y aplico un paño caliente, seco y unto con mis aceites esenciales. En el caso de que se desee un afeitado suave. 

Con esta práctica consigo limpiar los genitales del sujeto, preparándolos para mis posteriores tratamientos, a la vez que lo someto a mi voluntad.

Las sensaciones que obtendrá la persona con la realización de ésta práctica son de dominación y humillación, que el Amo aumentará o disminuirá gradualmente utilizando un vocabulario adecuado.