¿Quien no ha visto O?. Creo que muchos
de los que me seguís lo habéis echo. Alguna alma cándida que haya
llegado a mi blog buscando como hacer “cock” (cookies) de
chocolate, quizás no.
Recuerdo que hace muchos años, en mi
casa había un libro que se llamaba historia de O, de una editorial
que se llamaba sonrisa vertical con una tapa rosa. Para mi a mis 12
años era un libro prohibido pero que devoraba junto a los comics de
zipi-zape. Ya a los 16 volví a ojearlo, empezaban mis primeras
experiencias bedesemeras y volví a una de las fuentes de mi
infancia. Recuerdo que estos libros (O, las obras de Marqués de
Sade) alimentaban mis mas perversas fantasías. Por aquel entonces yo
era un Amo diferente, el otro para mi era un objeto del que disfrutar
y para aprovecharme de el “una piedra encontrada en la playa”,
tal y como podemos ver en O. Era mucho mas sádico y cruel, y por
supuesto el cariño y el romanticismo no entraban en mis planes
entonces. Independientemente de que luego con la gente que no
“pertenecía” al juego fuese lo mas cortés, educado y amoroso
que te puedas imaginar.
O no sería un libro que recomendaría
a los novatos, a pesar de ser una de las obras míticas del BDSM. Le
falta cariño y consenso. El mes pasado decidí con mi sumiso ver
esta película, y ayer por fin era el día. Después de una sesión y
como acto educativo, nos dispusimos a ver O. Pienso que a el le
sirvió para ver el tipo de Amo que tiene ahora y enorgullecerse de
él, pero hay varias cosas que le perturbaron.
O está enamorada, y sigue a su
enamorado a donde la lleve, como Alicia sigue al conejo Blanco hasta
un pozo donde hay aventuras. Y O le hubiese seguido hasta el mismo
infierno, pero llegaron a la antesala Roissy. Lamentablemente no
existe ningún lugar donde eduquen a las sumisas, ni a los Amos al
estilo de Roissy, un castillo elegante y espacioso. Me acordé de los
detractores de Grey, por que el fuese millonario, en O precisamente
no se ve gente de clase media en toda la película.
Marcada a hierro por S H (Sir Stephen),
recuerdo que en mi adolescencia, deseaba que alguien estuviese hasta
ese punto entregado por mi. Luego descubrí que las relaciones son
pasajeras, a unos se les rompen los mitos de Disney, y a mi este. Y
eso que en lineas generales no me puedo quejar, ya que he tenido
relaciones bastante largas. El momento del marcaje es un momento
único que no se puede hacer a la ligera. Tanto si es permanente como
sino, uno debe tener claro que hasta la última célula de su cuerpo
le pertenece, y las entregas en total libertad a tu Amo.
Pero el libro al concepto de entrega que yo tengo le da una vuelta. Tu te entregas eres mío, y yo te puedo entregar a cualquiera. ¿Pero que es esto?. Yo no me acordaba de este punto hasta ayer que vimos la película. Mi cachorro preguntándome por ese echo, y yo mostrándole como para mi no es eso. Si alguien se entrega es un acto de amor increíble, y a mas es la entrega mas es el amor (generalmente), ¿como puedes entregar eso a otro?. O pasa de mano en mano como si fuese una pelota. Si esto fuesen cesiones puntuales lo entiendo (y lo comparto, me admira y me excita), pero pasar de por vida a tener otro Amo ¿que sentido tiene?. En algunos casos porque a otro Amo se le antoja... ¿y donde está toda la entrega que ella ha echo por ti cabrón?. Por eso el momento final donde ella quema un cigarrillo encima de SH, lo disfruto mucho, fue un respiro. Para mi la entrega en el BDSM no es eso, respeto que otros lo vean así... pero para mi no es eso.
Toda la entrega se hace porque ella ama
o quiere a sus amos. A este amor se llega previamente, menos en el
primer caso, por medio del dolor y el sacrificio. Yo lo llamaría
Stocolm Love, y no creo que sea ni sano mentalmente, ni que una
relación así dure mucho tiempo. Aun asi fue una novela escrita por
Pauline Réage para enamorar y cautivar a su enamorado Jean Paulhan
en 1954, y levantó todo el revuelo que os podéis imaginar y un poco
mas. Lo que hizo como siempre generar mas ventas, hasta que en 1975,
20 años mas tarde, saliese una película inspirada en el libro. El
director fué Just Jaeckin, y nació en el mismo país que el libro
Francia. No obstante, como pasa en muchas ocasiones tiene muchos
elementos que no aparece en el libro, busca escandalizar aún mas y
si cabe sustrae del poco romanticismo que podía existir, otro poco
mas. Le añade la forma del anillo que todos conocemos (Oh sorpresa,
no viene del libro... pero es igualmente encantador). Y confiere
otras características que para mi gusto se alejan del BDSM y se
acercan mas a la imaginación.
Otro día ya haré una reseña sobre
O... este artículo ha sido simplemente un parcial desahogo.