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martes, 27 de septiembre de 2016

Sesión con Nacho: Cruising, bricosado, senderismo, bondage

Como siempre tenia ganas de ver a Nacho. Como vais viendo es un sumiso muy particular, que se ha echo incluso un hueco en la manada. Poco a poco parece que se va perfilando entre el y yo una relación de sumisión tipo gueisa. Lo cual para mi es nuevo, y estoy disfrutando mucho. Creo que el ha relatado muy bien sobre los sentimientos de esos días, yo voy a pasar de puntillas sobre ellos. Igualmente hay dos artículos míos sobre estos días... el de la moraga y el de historia de O.  El primer día fue de contacto. Fuimos a dar una vuelta por lo que quedaba de la feria de Málaga. La sorpresa fue cuando fuimos a su trastero y ¡Oh! Me encanto la habilidad y la sensibilidad que tiene con las manos. Había realizado unos juguetes mueble de BDSM, dos cepos y dos mesas para CBT. Lo que
mas me gustó fue cuando me dijo “se que estas dos son para Madrid, yo no las voy a usar, pero igualmente las he lijado, no quiero que nadie sufra mas daño que el que tu le quieras hacer”. Para mi fueron como un bálsamo. Después tuvimos sexo vainilla, me atrevería a decir que hicimos el amor. Se que eso a él le gusta, a mi no puedo decir que no, pero tengo otros gustos mas peculiares. Hice que mediante esos actos fuese sintiéndose mio, de mente y de palabra. Fue fantástico. Después   le hice una técnica de estrangulamiento llamada shime waza, con el fin de que se desvaneciese en mis brazos. Fui guiándole con cariño por ese viaje. Y después paso algo mas... un delicioso día para un encuentro. 

Al día siguiente una práctica de gueisa. Masaje con aceite por todo mi cuerpo, sobre un futón. Le enseñe unos pasos interesantes para ello. Quería que fuese una fusión entre tantra, masaje y adoración. Fue interesante, poco a poco seguro que iremos practicando y quedando aun mejor. Después de ese momento tan fuerte energeticamente hablando. Nos abrazamos para ver una película, Historia de O (la cual ya he comentado en su momento). Estuvimos haciendo un dialogo durante y después de la película, mi objetivo con eso es que aprenda cosas nuevas. Momento de caricias y azotes. Lamentablemente después lo tuve que despedir, los dos madrugábamos. 

Pero cuando nos volvimos a ver le soprendí. Sabia que íbamos a tener una moraga, de echo le hice a el pedir el permiso oportuno a playas. Pero lo que no sabía era que íbamos a tener dos. Quería una con él a solas. Estuvimos por la tarde practicando shibari, enseñándole y recordando/aprendiendo yo hacer algunas cosas nuevas. 

Después de esto, una prueba de fuego para el, yo quería ir de cruising. A el no le gusta ir, quiere sentirse solo mío. No sabía como iba a estar durante ese momento, asique le dije que se quedase en el coche. Para sin que el lo supiese poderme acercar yo de vez en cuando para ver como estaba. Lo cierto es que lo pase de vicio, tanto en mi faceta de mirón como de organizador, poco a poco fui arrimando a gente y se formó allí un quinteto de gente de mi edad, derramandonos sobre la cara de dos personas. Al volver lo hice pletórico y con mas ganas que antes de estar con el. Le abrazo, le beso y nos vamos a la zona de moragas. Mientras iba yo cantando, y haciéndole "tonterías". Creo que a el todavía le sorprende como esos momentos de liberación con otros, hace que este todavía aún mas alegre y excitado. Encendí el fuego, como buen pater familias, y fuimos organizando la moraga que en este caso era de hamburguesas y sardinas. Habia mas gente pero para mi estábamos solo el y yo. Fue fantástico. Después nos fuimos a la playa, nos tumbamos y estuvimos viendo las estrellas, hablando sobre nosotros, el futuro, el pasado. Incluso en ese mirar las estrellas vimos algo que se nos antojó ser un ovni. Un puntito de luz que se movía primero linealmente, y después en zigzag para desaparecer rápidamente. Sin duda fue un momento mágico que espero volver a repetir, el mes que viene o al siguiente.

Al día siguiente tuvimos otra moraga. Invite a varios amigos y conocidos míos, y para meter mas diversidad lo colgué en fb, como una moraga bedesemera, con juegos y actividades. Pero al estar convocada ya una quedada bedesemera decidí borrar el evento. Creo que los que hacen los eventos en Málaga son unas personas formidables, y si bien los eventos del mismo estilo no deben pisarse, estos menos porque hay ademas un componente de cariño hacia ellos. La moraga salió muy bien. Mas intima que si hubiese sido mas abierta, y surgieron cosas y momentos muy chulos. 

Al día siguiente fuimos a conocer una playa que desconocía: cabopino. Estuvimos dando una vuelta por este increíble paraje natural. Nos bañamos, y decidí enterrarle en la arena. Una especie de bondage pero con la tierra. Lo acaricie con la arena, hice que se sintiese inmóvil, hicimos trampling. Fue un momento muy interesante. Después nos bañamos y dimos una vuelta para conocer aun mas la zona. Desde luego es un sitio de cruising interesante, aunque ese día no íbamos a eso. Encontramos zarzamoras por muchos sitios y estuvimos comiendo. 

La zona donde estábamos era tan salvaje que incluso un jabalí se cruzó en nuestro paso saliendo de unos matorrales. Me encantan estos animales. Quería tocarlo, asique le lance algunas moras, y poco a poco hice que se sintiese en confianza. Me encantó la aspereza de su piel. Pero al rato se fue corriendo. Seguimos nuestras andanzas, y encontramos una casa en ruinas, aprovechamos para practicar bondage entre los arboles, algo de spank, y también para hacer algunas fotos. Las mejores no las cuelgo aquí porque salen con cara. Tuvimos allí unos juegos morbosos. La noche iba conquistando el cielo y ya era hora de marcharnos. 


El último beso, ya no volvería a verlo en tres semanas. Si esta el wasap, pero cuando lo tengo delante de mi es cuando lo siento mio. Esa mirada, esos gestos, cogerle de la cadera, jugar... Desde luego me encanta esa química que tenemos entre los dos.

Para ver mi visión sobre la película Historia de O: https://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/08/historia-de-o-algunos-desahogos.html
Para ver la versión de Nacho: http://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/09/sesion-en-malaga-moragas-historia-de-o.html
Y la sesión de bondage en la playa: https://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/08/sesion-con-nacho-bondage-en-la-playa.html

martes, 6 de septiembre de 2016

Sesión en málaga: moragas, historia de O, juegos en la playa

El abrazo de mi Amo


Quedamos esa tarde, el corazón me latía casi hasta el punto de salirse del pecho. Por fin iba a pasar lo que llevaba tres semanas esperando. Iba a tenerlo frente a mí, podría tocarlo, besarlo, mirarle... en definitiva disfrutarlo. Cada metro que andaba con el coche hasta su casa más rápido latía mi pequeño bombeador. Al fin estoy en su puerta. Le escribo. Toca el portero siempre que llegues, me dice. Ahora también? Sí, asi te acostumbras. Bajo del coche, pego en el portero y me escribe. Espérame en el portal. Se me hizo eterno hasta que bajó. Nos miramos a los ojos y nos fundimos en un largo abrazo, diciéndonos así lo que nos habíamos echado de menos todo ese tiempo sin estar juntos. Estaba muy guapo, camiseta morada, pantalón vaquero y deportivas adidas azules con rayas blancas. Cadena desde el bolsillo hasta la cintura. Entramos al coche y nos dirigimos en dirección al real de la feria, queríamos ver si aún quedaba algo. Aparcamos en el palacio de congresos y fuimos a ver. Todo estaba cerrado y desmantelaban las casetas. Sólo funcionaba la zona de los "cacharritos" (atracciones para niños).  Nos dirigimos al coche. La policía tenía cercada la zona donde estaba mi coche. Había ardido una torre de telefonía. Un agente me pidió que nos fuésemos de ahí. Le dije que quería coger el coche y que me iría. Por radio pidió permiso para que retirásemos el coche. Nos lo concedieron y nos fuimos a tomar unas cervezas. Estuvimos hablando, no paraba de decirme cosas bonitas, que se estaba conteniendo porque estábamos en mi barrio, pero que le apetecía besarme, mientras no dejaba de cogerme con su mano mi pierna. Mis ganas de terminar con la cerveza rápido aumentaron. Deseaba estar a solas con mi Amo. Fuimos al coche, una vez dentro, me preguntó si conocía a la mujer que había frente a nosotros, le dije que no y se fue acercando lentamente hacia mi boca para meter su lengua y jugar con la mía. Ya estaba malísimo. Fuimos a mi trastero. 

Una vez allí, le enseñé como habían quedado los juguetes que me ordenó hacer la vez anterior. Me besó otra vez y me ordenó que me desnudase. Me tumbé bocabajo en el colchón y el se puso sobre mi. Recorrió mi cuello con sus labios y lengua, fue bajando hasta detenerse en el culo que le pertenece, paso su lengua y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, haciendo erizar cada vello de mi cuerpo. Introdujo su lengua en mi ano y no pude evitar dar un grito de placer. Se tumbó sobre mi introduciendo toda su dureza viril en esa parte de mi cuerpo que es exclusiva para él. Dejó caer todo su peso sobre mi, mientras mi respiración se
entrecortaba por sus embestidas de macho. Me susurró al oído que yo le pertenecía, que era sólo de él, con decirme eso, logró que me corriera de una forma que jamás había hecho, mi cuerpo convulsionaba y mi polla palpitaba expulsando una gran corrida que manchó mi vientre y el colchón. Me abrazó y besó tiernamente. Se tumbó a mi lado, abrazándome. Llegó el momento de devolverle el placer que me había regalado, chupé sus pezones, fui bajando por su vientre deslizando mi lengua, jugué con su ombligo, con su pelvis, su ingle. Me satisfacía sentir como se retorcía y gemía, esa sensación es para mi incluso mejor que mi propio orgasmo, ver disfrutar a mi Amo, mi Macho, mi TODO. Se dió la vuelta para ofrecerme su culo, creo que es lo que mas le gusta de mi, la manera en que se lo como. Llegó el momento de jugar algo más duro. Sacó unas esposas de dedos y me las puso. Empleó una técnica de estrangulación japonesa llamada shime waza, la cual presionando te hace perder el conocimiento. No me apretó mucho, pero logró dejarme aturdido, algo mareado y por un momento no sabía ni donde estaba ni con quién. Escuchaba el latido de mi corazón en mi cabeza. En todo momento me preguntaba como estaba, preocupándose por mi. Cuando me recuperé un poco me dió de beber su orina, me ordenó que no derramara ni una sola gota, que lo tragara todo. Volvió a besarme como premio por haber sido un buen cachorrito. Acto seguido comenzó a follarme la boca, cada vez mas violentamente, llegando a mi garganta ya que sujetaba mi cabeza. En un movimiento de embestida que fue más lento que los demás, derramó su dulce leche en mi garganta, haciéndome tragar ese anhelado tesoro. Más mimos, besos, caricias, romanticismo... broche perfecto para el esperado reencuentro con mi Amo.

Historia de O

En Julio, mi Amo, me propuso ver juntos Historia de O. Película de la que he oído hablar un montón de veces, pero nunca he visto. Él me regaló el anillo que aparece en la película, pero que en el libro es totalmente diferente. Sería una tarde interesante y romántica, al menos eso esperaba. Al llegar a su casa, me desnudó y jugamos un poco. Luego me tapó los ojos con un antifaz de cuero que hice y me llevó hacia otra habitación en la que tiene un futón. Me besó por todo el cuerpo, haciéndome retorcer, sensaciones maravillosas me provocaba. Luego me quitó el antifaz y se tumbó para que le diese en masaje por sus piernas, ingles y toda esa zona. Me eché un poco de aceite y comencé a acariciarlo. Yo le miraba cada vez con más deseo, el se mordía los labios. No pude evitar terminar masajeandole el rabo... me cogió del brazo fuerte y me echó sobre el futón colocándose sobre mi. Puso el mismo aceite que yo usé con él en lo que le pertenece y entró de un solo golpe arrancándome un grito. Tapó mi boca con sus manos y fue dando cada vez más fuerte hasta terminar dentro de mi, inundando todo mi interior. Fuimos a ver la película. Durante toda la película estuvimos desnudos y abrazados, acariciándonos el cuerpo, disfrutando el uno del otro. La película en sí, me gustó. Es cierto que mi Amo me explicó que en algunas partes no es correcta. Pero yo a pesar de sentirme identificado en muchas ocasiones con O, pero en otras no, ya que ella se sentía feliz de entregarse a otros hombres y
lo disfrutaba. No es mi caso, me sentí identificado completamente con Theresse, totalmente enamorada de Anne Marie, como sufría cuando sabía que su Ama estaba con otra mujer. Hubo momentos de la película que me turbaron, los azotes sin motivos, en el libro son aún peor, ya que dejan a O marcada y tarda en cicatrizar esas heridas, dejando marcas para siempre en su trasero, vientre y piernas. La predisposición a prestar, donar... a tu esclavo, tu ser amado para que otro lo posea... lo azote, lo humille. 

El poder que tenia el anillo, que aquel que supiera lo que significaba podía disponer de O como quisiera... y yo que pensaba que era símbolo de pertenecer a Dominus Jaime... me acojoné al pensar que algo de eso que le ocurría a O podía ocurrirme a mi. Mi Amo me explicaba que eso no era cierto, me tranquilizó. Otro momento que para otra persona podría resultar terrible y cruel, fué marcar a hierro a O. Yo lo veo como un acto de entrega y amor, que me veo con fuerza de realizar si así lo desea mi Amo. Llevar por siempre sus iniciales marcadas en mi piel. Tras la película mas besos, caricias, juegos, mimos. Por un momento vi a mi Amo mirando pensativo mi cuerpo mientras lo acariciaba, que piensas, le pregunté. En tu cuerpo, estos pezoncitos, tu ser de geisha... en la suerte que tengo de haberte encontrado... me puse rojo. Me hizo muy feliz su pensamiento. Lamentablemente...  me ofreció agua para beber, cogió un vaso donde orinó y luego echó agua fria, bebí de el. Todo termina y tuve que irme a casa a descansar, no sin antes, besar los dulces labios de mi Amo como beso de buenas noches.



Moraga sorpresa


Iba a ser una tarde de playa normal, con algún juego de cuerdas y poco más. Al montarse en el coche me dice hay dos opciones posibles. Playa, cruising y moraga o playa, moraga y cruising. Mi cara cambió por completo, ahí estaba otra vez mi cara de gilipollas dejando ver lo feliz que me hace. Se te ha cambiado la cara, cabrón, me dice... y como no... con esas cosas que me dices... problemas... yo no sabía nada, solo llevaba camiseta, bañador y toalla. Lo tenía todo controlado llevaba una pequeña barbacoa y compraríamos las cosas de camino a la playa. Paramos en un super. Pasamos la tarde en la playa practicando shibari, con unos resultados muy chulos, esta es una de las prácticas que más me estan gustando. Luego el se quería ir de cruising, me preguntó si le acompañaba y le dije que no. Me quedé en el coche esperando. La verdad, me sorprendió que tardase apenas 30 minutos. Estaba preocupado por mi, por como lo estaría pasando. Me preguntó si me contaba lo que había hecho y le dije que no. Ojos que no ven, corazón que no siente... que le voy a hacer... yo no soy fuerte. Y nos fuimos andando hasta la zona de moraga, con las cosas a cuestas. Al llegar, caemos en que nos hemos dejado la barbacoa en el coche... el se queda con las cosas allí y yo voy solo a por la barbacoa. De camino me cruzo a uno que me dice... tio hay parejitas por ahi.. le digo que la verdad es que no. Tocándose la polla me pregunta que a mi que me va.. y le contesto que yo ya tengo dueño y me esta esperando para hacer una barbacoa, se disculpa y sigo. Decido llevarme el coche más cerca de donde estamos. Mi Amo preparó el fuego, la carne, sardinas como todo un experto, yo mientras observaba y le daba besitos en el cuello y su cabecita. Cuando terminamos de comer y beber nos fuimos a dar un paseo. Nos tumbamos abrazados a la luz de la luna y estrellas en un momento precioso y mágico, mientras el me decía las cosas que espera de mi.

Moraga en compañía

La moraga anterior seria una preparación para una moraga con mas personas. Mi Amo quería organizar una moraga bedesemera, pero como ese mismo día descubrimos que había otro evento bedesemero, canceló el evento. No le gusta que haya dos eventos a la vez, y como el otro estaba programado con antelación pospuso el suyo. Asique solo fuimos los que ya estábamos invitados previamente, siete personas. Yo no sabía como me iba a encontrar, y temía que quisiese compartirme con alguno de sus amigos. Lo cierto es que lo pasé muy bien, supo equilibrar bien los tiempos que estaba con cada uno. Era la primera moraga que iba con collar, pero a sus amigos no parecía importarles. Lo cierto es que mas o menos todos ya sabían de las prácticas de mi Amo y algunos según me comentaron también les gustaba este mundillo. Incluso dos de ellos eran pareja Amo y sumiso desde hacia ya años. Me lo pasé mucho mejor de lo que me podía imaginar. Y para mi alivio no me compartió con sus amigos. 


Amarga despedida

Como todo lo bueno, bello y bonito tiene un final, este día fué el nuestro. Quedamos para ir a otra playa donde nunca habíamos estado, Cabopino cerca de Marbella, un sitio precioso rodeado de bosques, dunas, caminos elevados de madera, miles de lirios de costa (me encanta esta flor, mi Amo me comparó con ella), arena fina. Jugó a enterrarme, dejando fuera solo mi cabeza, pies y mano que portaba el precioso anillo que me regaló, me gusta pensar que no lo enterró porque le gusta ver que lo llevo. Comenzó a acariciar mi cuerpo a través de la arena, una sensación muy agradable, tanto que salió a la superficie mi rabo, que se
puso totalmente erecto. Luego se puso de pie sobre mi. Acariciando mi torso, pezones y pisando fuerte mi vientre. Me desenterró, nos bañamos y fuimos a explorar aquel paraje. Mucha zona de cruising.... así que viendo mis antecedentes... nos fuimos a un sitio más alejado. Por todas partes había rastro de sexo. Entre las cañas escuchamos que algo caminaba. Alguien buscando sexo dijo él. Nadie está tan loco para meterse ahí, al menos nadie humano, no hay entrada posible Amo. Seguimos con nuestro paseo. 


Me enseñaba cosas sobre plantas, los nombres, si son venenosas, aromáticas. Cogió moras salvajes y me metió en la boca unas pocas y el comió otras muchas. Al rato, volvimos a pasar por el sitio donde habíamos escuchado aquellos movimientos de cañas. Ante nuestra sorpresa, nos encontramos con un jabalí salvaje, mi Amo se puso delante de mi para protegerme, no te muevas me decía. Estos animales son peligrosos y muy brutos. Comenzó a acercarse al bicho muy despacio, extendiendo la mano. Clavando su mirada en la suya, haciendo ver quien manda,de quién es el territorio. El bicho gruñía o lo que quiera que hagan. Logró tocarlo y se fué corriendo entre las cañas. La cara de mi Amo era igual que la de un niño, sus ojos resplandecían, solo decía que pasada!!! Estaba eufórico. Tiene un don con los
animales, especialmente sobre los perros de dos patas. Es como si los hipnotizara con su penetrante mirada. Seguimos con nuestra ruta, nos encontramos con un tesoro visual. Una casa antiquísima derruida rodeada de vegetación, lianas, buganvillas de un color fucsia precioso. El decorado perfecto para satisfacer nuestras fantasías. Me ordenó desnudarme, me puso el collar y la cadena. Tiró fuerte mientras yo estaba agarrado a unas ramas. Adoro esa sensación de que tire de mí, que me lleve por donde el quiere. Sacó su rabo y me lo ofreció. No dudé por un momento y comencé a chuparlo. Se subió a las ramas y seguía comiéndoselo desde las alturas. Bajó y me hizo bajar   un poco mi espalda, dejando mi culo totalmente ofrecido a él, su dueño. Entró en lo que es suyo, haciéndome gemir de placer, sintiéndolo dentro, cada vez más dentro. Volvió a llenarme de él. Me besó mientras acariciaba mi cara. Me hizo tumbarme y tapó mi cara con ramas de buganvilla, no veía nada, pero noté como me orinaba encima. Fué muy morboso y excitante. En el portal de su casa lo abracé tan fuerte que no lo quería dejar ir. Se me harán eternas estas tres semanas sin ver esos ojillos y esa sonrisa.

miércoles, 3 de agosto de 2016

Sesiones con Nacho en Málaga, playa, entrega de anillo, piss, bondage

Primer día que nos vimos

Esta vez comencé a sentirle cerca incluso antes de llegar, vía whatsapp comenzó a preguntarme que juguetes podía traer, que me apetecía hacer a mi y me confesó que tenía muchas ganas de verme. También me mandó un mensaje de voz donde podía oír su masculina y profunda voz dándome las gracias por mi entrega total hacia él. Pasada una hora me dijo que ya estaba en el bus camino de Málaga. Llegaría a las 3 de la madrugada. Aunque parezca increíble, desperté a las 6 a.m. y supe que ya estaba en mi misma ciudad, podía percibir su olor el cual me hacia desear salir corriendo en su busca como perra en celo. Quedamos para la noche, a la salida de mi trabajo, fui con el uniforme. Me abrió la puerta completamente desnudo, algo increíblemente sensual por su parte. Nos dimos un bonito y tierno beso y nos tumbamos uno junto al otro abrazándonos él desnudo y yo vestido. Hablamos un poco de lo que nos había ocurrido en este tiempo sin
vernos. Sólo de tenerlo entre mis brazos, desnudo me empalme con una dureza no muy común en mí. Al día siguiente tenia yo que madrugar mucho, por lo que me dijo que me debía ir. Yo no tenía ganas de irme ni él de dejarme marchar. Me ordenó comerle el rabo y luego comerle el culo. Me gustan las cosas que me dice cuando se lo hago, sé que lo estoy haciendo bien. Luego me ordenó bajarme los pantalones y en mi erecto rabo escribió DJ iniciales de Dominus Jaime. Luego me pidió que me vistiera, me acompañó a la  puerta y mientras esperaba el ascensor me ordenó arrodillarme y besarle el rabo. Ya en la planta baja, al salir del ascensor un perro me mira con ojillos golosones apoyándose con sus dos patitas delanteras sobre mis muslos para olisquear mi sexo, aun estaba duro como el acero y se notaba bastante la erección, el dueño del perro se percató de mi bulto, le dije buenas noches sin levantar la vista del suelo. De camino al coche, caminaba lento y encorvado. Seguía empalmadisimo.


Segundo día que nos vimos

Día siguiente, tras mí trabajo, quedamos para ir a la playa, me pide que antes le acerque a una gran tienda de bricolaje. Comenzamos a buscar tablas, cierres etc... me confiesa que su intención es fabricar unos juguetes para mi. Un gran honor para mi que mi Amo cree juguetes para su juguete. Tras varias horas... ya tenemos casi todo lo necesario. Vamos a la playa a un sitio escondido y apartado, ya que quiere ensayar unas prácticas para fiesta conmigo. Y comenzamos a fabricar el artefacto juntos. Atravesando dos cilindros de bambú con unos clavos acabados en circulo hueco para poder pasar por ahí unas cuerdas. Me pide que me tumbe sobre la toalla y comienza a aprisionarme las piernas con cuerda y nudos. Supongo que seria del morbo de que me estuviese inmovilizando, el tacto de sus manos o que aquello sin yo saberlo me encanta... el caso es que mi rabo se puso increíblemente duro otra vez. Coloco mi polla entre las dos cañas de bambú aprisionándolo. Las cañas quedaban detrás de mis muslos. Él podría haber hecho lo que quisiera conmigo en ese momento.

Me liberó y luego quiso recrear conmigo la cruz
de San Andrés. Luego antes de irnos a bañar me ordenó arrodillarme delante de él y me lleno de su liquido dorado todo el cuerpo una sensación maravillosa ser usado así por mi Amo. En el agua nos abrazamos, nos besamos, nos miramos, me sentía muy compenetrado con él y creo que él conmigo. Nos tumbamos en la toalla para secarnos, abrazados y charlando. De pronto me pide que cierre los ojos y lo escucho buscando algo en su bolsa. Noto como me pone algo en mi dedo anular de la mano derecha. Estoy nervioso.
 
Me pide que abra los ojos y veo un anillo plateado en forma de collar de perro, un regalo precioso que no me esperaba en absoluto símbolo de nuestra unión como Amo y sumiso que luciré con gran orgullo. Me puso rojo. Le agradecí con un beso. Nos teníamos que marchar ya. Antes, pasamos por la zona de cruising de la otra vez... me prometió que solo íbamos a buscar unas hojas para hacerme cosquillas en la fiesta mientras estaba atado. Le acompañé. Me preguntaba como me sentía, de momento tranquilo, para mí estar a su lado es estar seguro. Pero al llegar al sitio de la otra vez... un pellizco se me cogió un pellizco en el estómago. Nos fuimos. Me explicó que para él es muy difícil ir allí y no hacer nada, es un cazador y estaba en zona de caza... imagino lo difícil que sería para él y aprovecho para agradecerle su comportamiento conmigo, que sea un hombre de palabra lo que me hace quererle y admirarle más aún si cabe. Yo también tenía preparado un regalo para él. Ya que yo había recibido uno sin esperarlo, quise darle el suyo. Le entregué un bolero de cuero ( camisa de fuerza que deja parte del torso, vientre y espalda al descubierto) guardado en un cofre de madera decorado por mí, hice un falso repujado plateado envejecido con su símbolo de DJ. El interior estaba forrado de goma eva color
granate y con una dedicatoria especial para él. Decidió probarlo conmigo, bajamos del coche y comenzó a inmovilizarme, aunque alejados del epicentro del cruising...esa zona sigue siendo de cruising, pero mucho más tranquila. Vi como un coche se paraba junto a nosotros, pero yo daba la espalda. Noto como mi Amo comienza a quitar las correas, me pareció raro, una vez liberado me dice no te has esterado de nada ¿verdad? No, le digo. Pues un chico se ha bajado del coche, se ha sentado en el tuyo y ha sacado un bote y esnifado de el. Así que decidí soltarte por si había que defenderse. Te agradezco que cuides tanto de mi Amo. Nos fuimos. Mientras conducía, sacó mi rabo y me fue masturbando durante el camino a su casa. A veces me hacía perder la concentración, pero me encantaba... llegados al portal me guardo el rabo para ayudarle a descargar las tablas etc... me dice... ¿ Quién te ha dicho que lo guardes? Se bajó y me dijo anda... bájate. Le ayudé a meter las cosas en el ascensor y me dió un beso de despedida.

Tercer día que nos vimos

Deseaba verlo con todas mis fuerzas hoy tocaba playa otra vez, después de la maravillosa sesión en Guadalmar solo cabía esperar cosas buenas. Fuimos hablando por el camino de cosas que esperamos el uno del otro y me dejó claro que tengo que participar más en planear las sesiones, que le diga lo que me gustaría y lo que no y decirle siempre « lo que tu quieras Amo». Hoy tocaba Belnatura... unos recuerdos preciosos de nuestra primera vez allí... ¿Podríamos superar aquello? Por el camino me dijo si era necesario tapar mis ojos con las gafas de sol... a lo que le respondí que sí, que apreciaba mucho su vida y no me podía permitir que el sol pudiera impedirme la visión de la carretera. Al tener los ojos claros, el sol me molesta muchísimo. El me respondió que era una pena privarlo de la visión de mis ojos, pero que si no quedaba más remedio habría que aceptarlo. Me acariciaba la pierna mientras conducía, me encanta que lo haga, tiene unas manos sensacionales. Yo también acariciaba su pierna a la mínima ocasión que me permitía la conducción. Al llegar buscamos un sitio tranquilo. Me puso un trabajo, escribir quince prácticas que hayamos realizado y enumerarlas de la que más a menos me haya gustado. Le dije que no habíamos realizado tantas... empezó a decir algunas y llegó hasta veinte... me sorprendí. Entre mis favoritas sin duda se encuentran el bondage y el pis. Estábamos sentados uno frente al otro. No se como puede tener tanto control, pero orino en mis pies, mi polla al sentir el húmedo fuego de su interior se pudo duro como una roca. Me
miró como sólo él sabe hacerlo y me dijo «te gusta esto ¿no?» no hizo falta responder, mis ojos y mi sonrisa lo decían todo. Me besó. Notaba su ágil lengua luchando por abrirse paso entre mis gruesos labios para ir a fundirse en una lucha con la mía y convertirse sólo en una.  Volvió a mirarme de esa forma... me hizo bajar la cabeza para comerle el rabo. La gente nos miraba, pero me daba igual, estaba disfrutando ese momento, lo que ocurriese fuera entre él y yo me daba igual. Me hizo subir la cabeza. Volvió a mirarme, me deja desarmado, hipnotizado, ejerce un gran poder sobre mí. Logré decirle que también me encantaba adorar todo su cuerpo. Pues ven aquí me dijo mientras se tumbaba en una roca, me acerqué ...demuéstramelo. Comencé a acariciarle su precioso y peludo cuerpo, estaba muy sexy tumbado ofreciéndome su exterior para ser recorrido por mis manos. No pude evitar besarle,  unos besos suaves, dulces, sin legua y rozar con mis labios su barba. Le dije que podría estar así toda la eternidad, yo también, respondió. Mientras hablábamos, me dijo que me ve como una geisha, que soy muy complaciente, muy delicado, que despierto ternura. Curiosamente siempre me han atraído mucho estas cortesanas, de echo uno de mis libros de cabecera es «Memorias de una geisha» y la película también se encuentra entre mis favoritas. Siento fascinación por esas mujeres pálidas de labios en forma de corazón rojo, elegantes gestos y la sumisión de éstas. Me dijo que seguramente me de un nombre que tenga que ver con alguna geisha. También me dijo que yo mismo debía hacerme mi collar y dijo como debía ser. Las olas nos mojaban, era extraño, nosotros nos estábamos calentando y las olas enfriandonos, una sensación curiosa en la que pudo más el deseo del uno al otro. Me ordenó tumbarme en la roca rodeó mi cintura con sus poderosas piernas, me miró fijamente y puso su media sonrisa traviesa, acarició mi pecho con su pie, mi cara, mi sexo mi sexo... rozando con su dedo mi alma para luego regarme con su cálida agua, marcando así su territorio y decir que yo soy su perra enamorada y le pertenezco. Luego se puso en pose de flexiones y fue bajando su cara, hasta quedar a escasos tres milímetros me mi boca, le deseaba con ansia, con todo mi ser, fueron eternos los dos segundos que tardó en fundir nuestros
labios. Luego echó todo su peso sobre mi, pude sentir su respiración, una sublime sensación. Fuimos al agua a lavarnos, me pidió que me quedase en la orilla y comenzó a arrojarme agua para quitarme el pis. Luego me ordenó darme la vuelta e hizo lo mismo con mi trasero. Se acercó hacia mí. Me rodeó con sus brazos. Mis piernas comenzaron a fallarme, me temblaban, creí caerme pero pude controlar la caída. Mis temblorosas piernas apenas podían sostener mi cuerpo. ¿Tienes frío?, me pregunto, le dije que no. ¿Entonces? Es lo que ejerces sobre mi, aún no se ha dado cuenta de lo indefenso que estoy ante él, que sus caricias se me clavan en el alma, que traspasa todo mi ser, me abandono ante él  y me hace estremecer. Me besó el cuello y ahí una lágrima brotó de mis ojos mientras pensaba que si el cielo existe, no podía ser mejor que aquello. Nos trasladamos hacia otra parte con menos espectadores. Sacó la camisa de fuerza que le regalé, me la puso, ató las correas e inmovilizo mis manos en la espalda tiró del cuello y me metió su rabo en la boca. Manjar de dioses es poco para describir ese gran trozo de carne. Tirando del cuello de la camisa me indicaba la velocidad que debía llevar y la profundidad a la que debía llegar. Empezó a pasar y a rodearnos mucha gente, así que me quitó la camisa. Me hizo besar el collar que me puso y fuimos a buscar un sitio más escondido.    

El se quedó en pie y a mí me hizo arrodillarme, volvió a meter su rabo en mi boca, esta vez fláccido. Notaba como iba creciendo. Estando de rodillas comenzó a mearme en los labios, abrí mi boca dejando entrar aquel líquido. Era una sensación nueva, no me desagradaba el sabor, metió su polla en mi boca aún meando comencé a beberme su orina. De pronto me dio una arcada y la sacó corriendo. Pase mis labios por el chorro sin abrirlos hasta que terminó de mear. Llegó el primer mirón. Yo seguía a lo mío, no pensaba dejar que nadie estropeara aquel momento. Jaime se sentó en una roca y yo seguía jugando con su rabo. El mirón se puso detrás de mi de forma que yo no pudiese verlo. Notaba como mi Amo lo miraba. Hasta que vi en su rostro algo raro, entonces pude ver como con una mano le hacía una señal de negación. Era obvio que aquel tipo quería participar y mi Amo lo paró. Amo comenzó a masturbarse violentamente mientras yo le chupaba los huevos, hasta que vi en su cara la expresión inequívoca de que había llegado el momento de premiarme con una gran lefada. Abrí mi boca y ante mis ojos comenzó a brotar de su capullo su espesa leche, que saboree relamiendome.  Llego mi turno. Él me masturbaba y
besaba. Yo mismo cogí mi rabo para seguir masturbandome. Note como orinaba sobre mi rabo y mano, fue notar ese liquido calentito y me corrí como un animal con un grito sordo de placer. Volvió a mirarme de esa forma... y me besó. Volvió a lavarme y fuimos a buscar la ropa. Bebió agua de una botella, me miró fijamente y acercó su boca a la mía, dejando pasar el agua de su interior hacia mi boca. Mi Amo me estaba dando de beber. Nada podía ser mas perfecto. ¿Sigues teniendo sed? Por supuesto le dije. Volvió a repetirlo. Nos pusimos en marcha. El pobre se dió con una roca en la cabeza haciéndose una herida con sangre, por protegerme de una caída en las rocas. Casi cuando estábamos a punto de irnos se puso apoyado contra una roca que daba al mar. ¿Que hace? Pensé... ven aquí y desnúdate. Me ató todo el cuerpo contra la roca, las olas me mojaban, cada vez eran más fuertes. Volvió a acariciarme y mis piernas volvieron a fallar... mal momento, pensé. Entonces subió a lo alto de una roca y me gritó algo que me hizo flaquear del todo, porque estaba atado, de otra forma hubiese caído. Me desató  y entonces lamí su herida como un buen perrito, probando el sabor a hierro de su sangre y nos fuimos. Por el camino me fue hablando de que espera que con el tiempo tengamos una relación estable. Fue escuchar eso de sus labio y ponerme erecto, solo con unas palabras... me tuve que poner rojo. Dude si contárselo, lo hice al rato, cuando ya se había bajado, lo quiso comprobar, pero ya no tocó mucha
dureza. Le pedí que mirase debajo de su asiento. Sacó un papel con un lazo rojo. ¿Lo abro?, claro que sí, es para ti. El aquel papel no decía nada que ya no supiese, pero quería que tuviese mi promesa de ser sólo de él escrito de mi puño y letra. También firmado. Me dió un beso para agradecerme tan bonito regalo. Una vez en casa le pedí me pasase las fotos de la tarde. Recibí algo que no esperaba... un vídeo, que será... al reproducirlo comprobé que era justo el momento que  casi me hace desfallecer atado a la roca. Se me veía a mí, atado de espaldas y mirando al mar. Entonces su voz me llama, me dice mira aquí giro la cabeza y le vi a él, me dijo « eres mio, lo sabes no?» comienzo a sonreír de una forma que nunca habría imaginado, mis pupilas se dilatan, mis ojos brillan y se me pone cara de «gilipollas» entonces digo algo inaudible pero se lee en mis labios «lo sé». La cara que tengo al ver el vídeo es más de «gilipollas» aún que en el vídeo. Algo muy hermoso se está creando, con un vínculo muy especial que nos unirá hasta el infinito. Gracias por inmortalizar el momento más feliz de mi vida Amo. Espero crecer y ser tan fuerte como tu.


domingo, 6 de diciembre de 2015

LLUVIA DORADA / PIS


Estas en una ducha o en otra superficie, la mirada tuya y la del dominante se juntan y de repente ves como sale un corro de orín, y al microsegundo sientes como el calor recorre tu cuerpo. En ese momento eres su wc. El está satisfecho de tener un wc como tu y yo estas excitado de poder servirle, de sentir su orín caliente por tu cuerpo. Incluso, aunque para mi no es lluvia dorada,, hay personas que llaman lluvia dorada interna al echo de beberse el pis del amo o que se hagan lavativas con el pis. Es una práctica que me encanta, de echo es habitual que si al sumiso le gusta le rellene su botellín de cerveza con algo mas sabroso como mi orín.