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domingo, 30 de mayo de 2021

¿Los extraterrestres y OVNIS practican BDSM sadomasoquismo? Visión de Eduardo Pons Prades


La gran pregunta serÍa ¿existen los extraterrestres?.  Yo creo sinceramente que sí. Y hay muchos cientificos que asi lo creen, tenemos por ejemplo la astrobiologia (enlace de la NASA). Y los incansables viajes al espacio en busqueda de agua y vida. Es muy improbable que el universo siendo tan grande no haya otras formas de vida más que nosotros, tal y como se puede ver con la ecuación de Drake. Lo contrario lo veo muy antropocentrista, nosotros como ombligo del mundo. Y ya hemos visto en nuestro planeta, situándonos como ombligo, como nos va. En el caso de que existiese vida fuera de nuestro planeta, no creo que fuese humanoide y mucho menos como nos la imaginamos. No hace mucho creíamos en la generación espontánea y en el terraplanismo.


¿Quién fue Eduardo Pons Prades? Y sus encuentros

Pero supongamos que son “humanoides”, o que la forma en la que se presenten a nosotros sea la de humanoides, porque es la forma que nos resulte más familiar. ¿Les gustaría el sadomasoquismo?.  Los teóricos de los antiguos astronautas dicen que sí. Os suena esa frase eh. Pues yo pienso que sí lo praticarían. El otro día, un amigo que le encantan estos temas me habló del libro “El mensaje de otros mundos” de Eduardo Pons Prades. Y yo me quedé ojiplático. A los que os gusta algo la historia os sonará el autor, ya que además de prolífico articulista en Historia y Vida, Historia 16, Insula, entre otras publicaciones , ha escrito mas de 20 libros entorno a la Historia Contemporánea Española. Aqui podeis ver un documental de RNE sobre Eduardo Pons. Fue combatiente en la Guerra Civil Española con 17 años, y tras la contienda colaboró en trasladar mas de 10.000 heridos desde Barcelona a la frontera con Francia. En la Segunda Guerra Mundial se alistaría para combatir al ejercito alemán nazi, y después de la derrota de Francia, intentó salvar vidas de judíos franceses. En 1962, con la amnistía de Franco, regresó a España, y fundó junto con otros la editorial Alfaguara. Podríamos decir de él que es un hombre erudito y muy respetado. Pero en 1981, zas!, tiene un presunto encuentro con unos OVNIS, que le dieron una serie de mensajes, porque confiaban en él por ser periodista y por su integridad. El quería publicar el libro a toda costa, pero su entorno, tanto de historiadores como del mundo editorial, le recomendaron que no lo hiciese, a tenor de tirar al traste toda su labor como investigador e historiador. Pero el hizo caso omiso, y publicó el libro “el mensaje de otros mundos” en 1982, en la editorial Planeta. Incluía incluso un documento en el que el Psiquiatra Dr Josep Reguant, declaraba que estaba en sus facultades mentales por si alguien dudaba de si se había vuelto loco o eran visiones. ¿El libro fue un éxito? todo lo contrario, se vendieron muy pocos ejemplares, y tal y como le vaticinaron, no volvería a publicar nada hasta 1987. Le recomendaron que dijese que era una fábula, y así “salvaguardar” su reputación, pero el siguió afirmando hasta el día de su muerte que ese contacto fue real.

Iluminando con mis ojos, algunos textos de su mensaje

Entremos entonces en los posibles nexos que puede ver en su testimonio y el sadomasoquismo. “El mensaje de otros mundos. El testimonio excepcional de una experiencia única, siete horas a bordo de una nave espacial extraterrestre”, sobre la formación de los niños le dice que “se les enseña que en nuestras comunidades nadie es dueño o propietario de nada ni de nadie. Y que, por lo tanto, nadie, en ningún terreno, puede dominar a nadie ni ejercer poder sobre nada”. Según se deduce del texto, es una comunidad intergaláctica, fraternal. Por lo tanto, el “poder sobre otro” bien puede haber quedado reducido simplemente a los juegos de cama.

Sobre las parejas, podemos ver cómo tienen una especie de “amor libre”: “Las parejas se forman porque existe una afinidad que no necesita ser adjetivada. Dos seres se atraen porque se pone en evidencia entre ellos alguna coincidencia que los acerca y los incita a intimar y a culminar el acercamiento como ellos mejor lo sienten y entienden. El acto sexual que puede determinar la procreación, si ellos la desean, habrá sido propiciado por otros actos previos de ambientación, por los cuales se da paso, o no, a esa unión. Esto puede parecer complejo, pero en realidad no lo es. Al menos para nosotros que, como puedes observar, actuamos siempre con espontaneidad y naturalidad”. Cualquier acto sexual por lo tanto es consensuado. Y el tipo de acercamiento, va mas allá que el único concepto de “pareja”, son validas cualquier tipo de relación que les ayude mutuamente. “Este estado de ánimo o de relación, resume bien el acto de unir personas, comunidades, voluntades y esfuerzos. Y entre nosotros esto dura mientras pervive la necesidad de estar en compañía, de acompañar, de ser acompañado, para recrearse, gozar, viajar, investigar, explorar, es decir: para realizar algo que no podríamos hacer en solitario. Pero todo esto tiene su límite natural, tras el cual se abre en seguida otra perspectiva. Vosotros, los terráqueos, debéis tener presente, siempre, que nosotros somos gente libre, que gozamos de una libertad total, sin trabas de ninguna especie, porque cada individuo, cada comunidad conoce al pie de la letra sus “derechos” y “deberes”, por decirlo con palabras vuestras”. Y el BDSMk, es una experiencia que no se puede hacer en solitario, se necesita del otro. Mas adelante “Vosotros diríais seguramente “a dominar su propio cuerpo”. Es esa plena posesión de sí mismo, la relajación con naturalidad, la que nos procura un descanso total, de incomparables efectos tonificadores y sedantes”. Por lo tanto entiendo que de haber un sadomasoquismo, es un sadomasoquismo sensual, con naturalidad y sin “imitaciones”, siendo uno mismo, para sentirse unido desde la verdad y su interior con el otro.

Y este sentirse unido con el otro es donde nace la libertad “la libertad bien entendida de uno no es aquella que termina donde empieza la libertad del otro; lo cual, bien mirado, es una frase hueca, como tantas otras de las que se usan en la Tierra. Porque, ¿quién puede fijar la frontera entre esas dos libertades individuales? Nuestra libertad es la que se imbrica, que se armoniza y que se funde con la libertad de los demás”. ·Cada vez tengo mas claro, que algunas de estos seres, de ser cierto que son así, sí practicarían el BDSM. ¿Y que prácticas realizarían? “la comunicación verbal no tiene para nosotros mayor importancia que la comunicación por el silencio o la de la mirada o la del tacto”. Por lo tanto con prácticas que abarquen todos los sentidos, incluso más allá de las prácticas.

Y así es como deduzco yo que sería la práctica del BDSMk entre los extraterrestres en el imaginario (visión o experiencia) expresado por el historiador Eduardo Pons Prades. Sirva como resumen para los que os cueste entender esta visión del BDSM extraterrestre… “comprendemos, conociendo como conocemos los parches de todas clases que vosotros ponéis a vuestras existencias, que todo esto no os sea fácil de entender a los terráqueos, que conserváis demasiado vuestras emociones y sensaciones, lo cual, no os quepa la menor duda, limita tremendamente vuestra sensibilidad (y percepción), cuando no la esteriliza…

 

"Amenazo" con un artículo de esta índole, sobre el paralelismo de las abducciones y el sadomasoquismo. Comentadme si os interesa, y me pongo con ello.


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martes, 28 de abril de 2020

Relato "dolor y gloria". Sobre la relación del dolor y el placer.



No soy masoca. Nunca lo he sido. No me gusta que me hagan daño ni sufrir, me asusta. Y a pesar de todo, una vez más, todos los esquemas mentales que sustentan la solidez de mis límites van cayendo. Se desmoronan ante la realidad, muy diferente de cualquier idea preconcebida. Y de repente, sigue sin gustarme sufrir dolor, pero descubro en él un instrumento de sometimiento que jamás había experimentado, que de alguna manera genera un extraño estado de satisfacción, que no etiquetaría como “placer”, pero que se acerca mucho.

El primer momento es el de la exposición total; atado, con las extremidades fuertemente sujetas y sin escapatoria posible, se produce esa comunicación tan intensa con el Amo en forma de declaración de intenciones. “Confío en Usted, me pongo en sus manos, me abandono, me entrego, soy suyo”. Un diálogo sencillo, directo, sin posibilidad de leerse entre líneas ni dejar nada a la interpretación. Estás indefenso, y dependes completamente de la persona que ahora controla la situación. En esos primeros instantes aún no forcejeas, porque cada milímetro de cuerda o cuero que sujetan tu cuerpo te provoca un estado mayor de tranquilidad. Cuanto más pierdes la capacidad de decidir, entregada por completo a esa persona en la que confías ciegamente, más sencillo es dedicar el cien por cien de tus sentidos a sentir, a respirar, a notar tu piel en contacto con la cuerda, en contacto con Él. No tienes que pensar, no tienes que elegir; ya lo has hecho, y ahora solo debes dejarte guiar mientras decide qué pasará contigo durante las siguientes horas. Sabes también que no estarás solo, y que a pesar de tu estado de indefensión total estás protegido, a salvo, en buenas manos. Las mejores.

El primer golpe es intenso, por inesperado. Suena como una señal de alarma que de repente lo hace todo más real. Porque duele, porque no puedes evitarlo, porque sabes que después vendrá más, y sospechas además que no hay forma de pararlo ya. Y así es. Después de uno viene otro, y luego pequeñas descargas pellizcan con fuerza diferentes partes de tu cuerpo, primero más separadas en el tiempo, luego más continuas. Llegas a preguntarte por qué has pedido eso, por qué te has metido en ese follón, “¿quién me mandaría?”. El dolor te hace forcejear cada vez con más intensidad. El forcejeo no es un juego, no es postura. Realmente te retuerces buscando escapatoria. Duele, duele y da miedo que duela más, que dure más, que no pare. Te retuerces buscando alivio, gritas, sudas, jadeas, intentas que tu respiración te ayude, y repasas mentalmente cualquier cosa que hayas podido leer sobre como mitigarlo, como hacerlo más llevadero.

Y entonces ocurre. Le buscas con la mirada, aún respirando con fuerza, como queriendo suplicarle algo, que ni siquiera tú sabes que es. Le buscas en busca de ayuda, y sientes mil cosas al mismo tiempo. Te duele, quieres que pare, pero también que siga. No quiero decepcionarle, no quiero ser uno más; quiero que esté orgulloso, estar a la altura, “no te rindas, joder”. Y el Amo te mira, te calma, te alivia. Es quien te causa todo ese dolor, pero también el único que puede aliviarlo, y el que le da sentido. En ese preciso instante encontré buena parte de lo que estaba buscando. Me hice pequeño, inmensamente pequeño, cansado, dolorido, indefenso y asustado, y a la vez, más seguro y protegido que nunca en sus manos. Me sentí más convencido que nunca de que quiero que apriete la cuerda y no me suelte pase lo que pase. En ese momento un trago de su meada es un regalo, lo que jamás pensaste que pudiera ser, porque llega como tiene que llegar, en el momento justo, en el contexto perfecto, como siempre, como todo. Cuando te has roto sientes que tu mente le pertenece, tu cuerpo ya lo hacía, y el viaje es más real y más sincero, porque no le negarías nada. Es tanto lo que te ha dado, tanto lo que has descubierto, que solo deseas poder servirle y demostrarle que estás totalmente a sus pies, ¿dónde mejor?

La resaca del dolor es extraña. La notas en los puntos que más sufrieron, recuerdas lo difícil que llegó a ser en algún momento, y tienes la tentación de decirte a ti mismo que no volverás a pasar por ello. Sin embargo, en el fondo no puedes dejar de pensar en cada vez que dijiste “por favor, Señor” en lugar de “gracias, Señor”, y te imaginas haciéndolo mejor la próxima vez, porque contemplas la idea de que haya próxima vez. Es una locura, pero sonríes y lo aceptas porque una vez más, todo tiene sentido. El dolor abre otras puertas; es un camino difícil, seguramente más duro que ningún otro, pero que ha servido para descubrir un sentimiento genuino, para mostrarme más vulnerable y a la vez más fuerte, seguro, convencido, entregado y sumiso que nunca.

Sigo sin ser masoca. Sigue sin gustarme que me hagan daño porque sí, y me sigue asustando sufrir. No cambia nada de lo que soy o de lo que me define como sumiso y persona. Sin embargo sí que cambia el significado de cada cosa en su contexto. Cambia el resultado y la medida en que algo se convierte en instrumento de algo mucho mayor. Y eso no hace más que confirmarme que estoy en el buen camino, cada vez más cómodo en el lugar que me corresponde, aprendiendo, avanzando, y con ganas de más.

¿Repetiría? Si Él me lo pide, sin dudarlo.



P.D: Este relato ha sido escrito por X. 

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lunes, 11 de enero de 2016

Sesión con Spiculus, su visión

Esta es una sesión escrita por Spiculus, sin duda alguna uno de los sumisos a los que más cariño tengo. Y sin duda también el más masoca, lo digo con orgullo. A él le debo el alimentar durante bastante tiempo mi lado BDSM y es uno de los “responsables” de que yo me haya lanzado a montar esto, con su ilusión y apoyo. Con su permiso pongo aquí un relato de la sesión del otro día, con un Pinwheel. Es el juguete de metal que puedes ver al lado de este texto. Las puntas están afiladas casi como agujas. Sin duda es un juguete interesante. 

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Llegaba tarde, y no eso q no suelo llegar tarde. Pero se me echó el tiempo encima y cuando me quise dar cuenta ya debería haber salido. Había quedado con mi amo a las 17.00 justo a l hora q estaba saliendo de casa. Y aún me quedaba un rato para llegar. Le puse un mensaje para avisarle. Casi corría para llegar a su casa lo antes posible; es el lugar donde me siento seguro, donde sé que todo puede pasar (y lo digo literalmente) A pesar del dolor que puede hacerme sentir, lo sigo buscando. Porque solo él sabe cuánto disfruto con el castigo corporal. Verle deleitarse con mi polla a punto de estallar cada vez q me azota o me abofetea es paga de sobra para mí. Sé que quiere q le pida más. Más dolor. Y se lo pido por supuesto. Todo con tal de verle feliz y orgulloso de mi.

Al llegar a la puerta de su casa y llamar tardó un poco en abrir. Me extrañé porque le oía por dentro pero al abrir entendí el porqué. Estaba desnudo. Entre y me apresuré a desvestirme yo también pq no me parecía correcto estar delante del amo vestido. Y menos estando él desnudo. No soy muy experimentado en estas lides pero a raíz de compartir experiencias con él algo he aprendido.

Así que, ahí estaba yo, hablando de las fiestas de Navidad y del regreso al trabajo tras las vacaciones mientras guardaba el instrumental usado en la sesión anterior (ha hablado hace unos post sobre ella). Todo un arsenal de aparatos médicos incluyendo estetoscopio, sondas, mascarillas y espéculos. Nunca he sido muy fan de los médicos ni sus aparatos pero mis ojos se pararon en un instrumento q siempre me ha llamado la atención. Siempre he sentido curiosidad por saber q sensaciones producía un pinwheel (ya sabéis cual, la rueda con pinchos en toda su circunferencia). Sé que se usa para testar la sensibilidad pero no entendía porque salía en tantas películas porno. Le hice saber a mi amo que el aparato me ponía muy cerdo pero q en realidad no lo había usado nunca.  Así q con una mirada de haber descubierto otro punto flaco en mí, lo cogió y lo empezó a pasar suavemente por mi brazo. Me estremecí de gusto ya q lo hizo lo suficientemente flojo para no hacerme daño, pero en breve repitió en sentido contrario más fuerte. Parece mentira pero dolía de verdad, por ese motivo la polla empezó a ponerse dura y a babear gotas de precum (siempre he tenido mucho y en esta ocasión el dolor ocasionó tener todavía más) Posicionó el pinwheel en el hombro y empezó a bajar por el pecho, los pezones y el estómago. Al llegar al estómago empezó a regodearse en la zona, tuve que cerrar los ojos para concentrarme en aguantar. También quería analizar la sensación, supuse que era como el electro (aún no lo he probado, es una de mis asignaturas pendientes) una mezcla de dolor extremo y placer sin tener muy claro donde estaba el límite entre uno y otro. Le tuve que pedir que parase porque me conozco lo suficiente para saber que si hubiese seguido, hubiese terminado corriéndome ya que tenía esa sensación de gusto en los huevos que me hace estallar.

Me pregunto si estaba bien, como siempre. Siempre lo hace, y el simple hecho de preguntarlo ya te relaja y te hace querer más. Le pedí por favor que siguiese. Así que, comenzó a jugar con el aparato en la parte interna de los muslos. Creo que gemí unas cuantas veces, pero no se muy bien si por gusto o por lo contrario. En cualquier caso, me encontraba en el cielo en ese momento. Decidió que ya era tiempo de aumentar la dosis, así que paso directamente a los huevos. Ahora sí que no tenía duda, es como el electro. Miles de descargas me recorrieron las pelotas mientras él no dejaba de moverlo hacia arriba y hacia abajo, hacia ambos lados. De pronto noté que subía por la polla, abrí los ojos y recuerdo haber pensado que me iba a dejar llenos de marcas, pero no me importó. No quería que parase bajo ninguna circunstancia. El dolor era tremendo. Los que hayáis experimentado con el pinwheel sabéis a que me refiero, no es dolor, son descargas, múltiples descargas, una detrás de otra sin parar un momento. Abrí los ojos y vi cómo se acercaba al glande, Estaba tenso e hinchado debido a tanto placer y pensé que debía controlar los espasmos del rabo ya que con el aparato lleno de pinchos pasando por esa zona, cualquier movimiento por leve que fuese seria causa de una herida. No dejaba de pasarlo por el glande, por el agujero, por el pellejo retirado completamente en la base del capullo (no estoy circuncidado) No podía pensar, no podía parar, solo quería mas y más dolor,

Abrí los ojos solo para ver algo increíble, ni yo mismo pensé que fuese capaz de esa reacción (está claro que mi amo Jaime me conoce mejor que yo), poco a poco empecé a correrme, mi amo no paró de usarlo por el glande por lo que seguí corriéndome estallando y un chorro de leche que incluso salpico en el vientre a mi señor. No os podéis imaginar cómo disfrute en ese momento, dolor y placer a la vez. Todo buen perro sabe lo que es eso y lo sabe valorar.

Le pedí perdón por haberme corrido y sobre todo por haberle manchado, pero el me respondió con una caricia y un abrazó.

Por todas estas razones son por las que adoro a mi amo Dominus Jaime

sábado, 5 de diciembre de 2015

SADOMASOQUISMO


Si bien es cierto incluye muchas de las prácticas de los otros apartados. Pero básicamente es una moneda con dos caras, una es la que tu sufres placer sexual al provocarte yo determinada intensidad de dolor. A mí me toca la otra cara, sinceramente me encanta ser un sádico, disfruto con tu cara de dolor.