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jueves, 25 de agosto de 2016

Sesión con Gahn, tercer encuentro: látigo y reencontrarse en mí

Era el día tercero!. Para los dos es un número importante, aunque por diversos motivos. Solo hemos echo tres sesiones de tres días, pero para mi es como si el hubiese estado conmigo toda la vida. Hablamos diariamente vía washap, nos contamos nuestras preocupaciones, y vamos avanzando cada uno en su nivel. Realmente para mi se esta convirtiendo en algo muy novedoso, algo al que solo le podría encajar el nombre de perro totem.

Lo recibí, como siempre con alegría, y con muchas ganas de que me sintiese. Estuvimos jugando en el hotel donde se hospedaba esta vez. Le desnudé, inspeccioné cada uno de sus rincones, y le hice un precalentamiento a base de azotes, para terminar pidiéndole que pasase su lengua por todos los rincones de mi piel. Terminé corriéndome yo, y después le di permiso para que el se corriese.



Fuimos a comer a un sitio muy interesante, al que desde entonces he repetido una vez. Un restaurante de estilo “nueva cocina”, pero donde están equilibradas la belleza con el no dejar el estómago ni el bolsillo vacío. Después fuimos a dar una vuelta, quería que me acompañase a comprar una fusta nueva, y un látigo. Lejos de ser en un sexshop, fue en una tienda de hípica. De una calidad bastante buena que quise comprobar de vuelta al hotel. Hacia años que no manejaba un látigo de casi 2metros, y efectivamente le dejé marcas, unas hermosas marcas. Después le puse una manta encima, para poder desahogarme en condiciones, y dejar de dar latigazos y fustazos cuando yo empezase a sudar. Ambos lo disfrutamos mucho, quizás demasiado. Después de ese concierto de gritos, chasquidos de latigo y gemidos, nos duchamos. Procedí hacerle un aftercare lamiéndole esas marcas que le había provocado yo y a sanarselas masajeandole con trombocid.

El día siguiente pintaba interesante. Tenía visita con un terapeuta que le puso ventosas, acudí yo a ver al terapeuta en calidad de Amo. Fue formidable, me sentí realmente como un padre con su hijo. Ver como le trataban y cuidaban. Y como el terapeuta me miraba de reojo, señalandome las marcas de Gahn y echandome una pícara sonrisa. Las marcas que le hizo el eran la perfecta escusa para disimular las otras marcas.

Echábamos de menos el yacuzzi, así que fuimos a un sitio que a mi me encantó. Jamas habia acudido a uno. Es una casa que tiene habitaciones temáticas que se alquilan por horas. Y allí teníamos para nosotros el yacuzzi. Coloqué los elementos encima de la cama, y quise seguir profundizando en nuestra fusión personal. Hice que me lamiese las botas, y que se arrodillase delante de mi, para que sintiese a ese ser superior que le tiene en sus manos. Como alguien que tiene en sus manos a un pajarito comiendo. La sensación para ambos fue formidable. Después fuimos al yacuzzi, y conseguí adentrarnos en un proceso de renacimiento, donde el se sintiese como el ying y yo como el yang. Fue un proceso muy hermoso que desembocó en temblores y lágrimas, entre otras sensaciones para ambos. Para después pasar a la cama, abrazarnos y hablar de futuro y seguir jugando en el presente.

Me encantó cuando me preparó aquella manzanilla entre cadenas, tumbado en la cama como un señor. El sintiendo que me servía y yo... yo flotando entre sus palabras, atenciones y cuidados. Realmente esta en su lugar, lo admiro por como se deja llevar, pero esta claro que todavía nos queda mucho camino por delante, para seguir reforzando algunos comportamientos y pautas, y para seguir creciendo y volando.


Al día siguiente le salía el tren. Me daba pena que se marchase ¡estoy tan a gusto y feliz con él!. Llevamos las maletas desde el hotel a mi casa. Y allí se me ocurrió hacerle un ejercicio que resulto también formidable para los dos. Se llama regresión evolutiva, y le hice pasar desde lo mas grande a lo mas pequeño, llegando a tocar la nada, para volver otra vez de lo pequeño a lo mas grande. Siempre inmerso en mi y con mi figura protectora. ¡Que hermoso!.


Cada vez me alegro mas de haber conocido a Gahn, y que el se deje abandonar en mí. Estamos creciendo mucho. Yo estoy poniendo en práctica ejercicios que había usado en mis años de terapeuta y psicoterapia, y el me va adentrando en los misterios del bdsm tántrico. Y fusionando eso, con nuestras personalidades, muy diferentes, se esta forjando un proceso de crecimiento único, una espiral formada por Dominus Jaime y Gahn perro totem.  

miércoles, 24 de agosto de 2016

Sesión con Gahn, según su visión. Tercer encuentro: misterio y fusión


Hace muchos años vi una película cuyo nombre no recuerdo y cuyo final se desarrollaba en un magnifico campo de amapolas azules. Las protagonistas eran dos chicas adolescentes que bailaban entre las flores. A la pregunta que se le hizo sobre la verdadera naturaleza del pecado, una de las dos chicas, mientras acariciaba las amapolas con su mano, contestó : es el pecado contra el espíritu, es no ser capaz de ver esto en consciencia !

La sesión que leva el numero tres, cifra sagrada que en cualquier experiencia vital marca la emergencia de la raíz, es, por así decirlo, la sesión del pecado: Serás capaz, más allá de todo, absolutamente todo, de reconocer al Amo y de verlo con todos tus ojos ?

Dominus Jaime es un Amo de excepción que lleva inscrito en  su ser el genio de su raza, un Amo castellano. He tenido en mi vida la suerte y a la vez la desgracia de conocer a muchos Amos de culturas muy distintas pero nada que se pueda compara con esta intuición prodigiosa que permite dejar que las cosas más profundas se desarrollen con una naturalidad absoluta, sin ningún empuje, este contacto innato con la energía que genera su propia resolución.

Cuando nos vimos me di cuenta de que mi Amo no tenía nada preparado y que iba a dejar que el misterio se desarrollara hasta llegar hasta donde tenía que llegar, como un misterio medieval en las puertas de una catedral.

Y así fué.

El misterio de la cifra 3, la emergencia de la raíz.

Estuvimos como 30 horas sin que prácticamente nada de lo que supuestamente rige una relación bdsm ocurriera. 30 horas de simplicidad y desnudez, 30 horas para enamorarme. Así lo pude observar, lo pude contemplar y lo pude sentir. Abriendo los ojos sobre su persona y sobre su Ser. Enamorándome de su mirada, de su belleza, de su clase.

Paseando por Lavapies tuvimos una conversación que me llevó a volver a conectar con la grandeza de Castilla, lo que corresponde a algo muy sagrado para mi. Estuvimos indagando por el pasado citando a personajes que marcaron mi Alma.

Y me enamoré.

Y al finalizar este recorrido ambos elegimos asentar nuestro amor en el altar de una relación trascendental basada en la disciplina.

Esto es lo más grande que he vivido nunca, y creo que lo más grande que se puede vivir.

Tener frente a ti al Ser del cual te has enamorado, que ya sientes hasta en tus entrañas, el Ser que deseas abrazar y cubrir con un manto de ternura y oír este trueno, en lo alto de la montaña, un trueno tan potente que parte hasta las nubes y resuena en los valles: DE RODILLAS ANTE MI !!!

Dios...

Con anterioridad y en lo que a mi se refiere con un nivel de gozo desconocido lo había contemplado vestirse con nuestra camisa, había sentido la emoción de llevar de nuevo mi collar y sobre todo había sentido la fuerza de la cadena con la que tiraba de mi. Momentos inolvidables.

Pero fué arrodillándome cuando sentí todo el flujo de mi amor circular por mis entrañas ,y, bajo el efecto de una alquimia indescriptible, transmutarse en adoración.

La adoración no es el amor. Un sumiso no está enamorado, vive la adoración. Y la diferencia está en el ojo de Dios. Bendito el que la siente, y no la puede explicar.

Esta nueva realidad, Dominus Jaime quiso bautizarla.

Primero en la sumisión. De rodillas, y luego a 4 patas, adoré sus botas lamiéndolas. Para mi fué
indescriptible, porque siempre había soñado hacer esto inmerso en el verdadero sentimiento de adoración. Sí, ya, se llama adoración de pies, de botas, de no se que, y se habla de adorar al Amo...pero Dios santo que tiene que ver ésto  con que hacerlo con tu ser a punto de romperse bajo este rayo de energía que lo transfigura todo ?

Segundo bautizo: Iniciando el sendero en la ladera de la montaña, hacia lo alto, y sintiendo la magia de lo que algún día será nuestra fusión.

Fui conducido los ojos vendados hasta el jaccuzzi y entré en el agua.

Sentí mi alma abrirse y me abandoné como nunca lo había hecho en mi vida. Mi Amo me guiaba con una dulzura indescriptible. Los dos sabíamos que algo muy especial estaba pasando.

Y de repente sentí lo que todos los corazones sumisos buscan, este instante mágico en el cual el Amo lo llena todo. Cuando solo está El y no hay más espacio. Y se lo dije: Amo, por fin, ya está !

Entonces fué cuando Dominus Jaime empujó mi cabeza bajo el agua, boca cerrada, y cubriendo mi nariz con su boca tal una máscara, me dió de respirar. Lentamente, muy lentamente...

El aire entró y subió hasta mi cerebro, mi cerebro dañado por la enfermedad. Sentí algo que no tiene ni nombre, volví al alfa y al omega, y mi vida se reseteó.

Verde que te quiero verde, el caballo en la montaña...

Este ritual siguió el día siguiente de una forma inesperada para los dos....en el momento de salir a la calle, de repente mi Amo me retuvo y siguiendo su intuición me hizo vivir como un rebirthing, haciéndome respirar como un bebé, y volver al organismo mas simple para desde allí volver a crecer totalmente unido a él. Fusionando...

Y esto es y será siempre la esencia chamánica de nuestra relación, buscando la fusión, día a día, gota a gota.

No puedo añadir ni una sola palabra.

Y así ES.

Gahn.

domingo, 17 de julio de 2016

Relato de la sesión con Gahn, según su visión


Escrito por Gahn, su perro totem

Una rodilla en el suelo…

Llevaba un mes sin ver a mi Amo, un mes muy intenso para soltar amarras, con mis miedos y mis fobias. En determinados momentos lo había pasado muy mal, pero esto me sirvió para ir entendiendo poco a poco que me estoy entregando a un verdadero Amo con clase y estilo propio. Un Amo que da testimonio de tener un proyecto ambicioso conmigo. Aprendí  a situar las cosas y a confiar, sintiéndome cada día más orgulloso por ser suyo.

Por esta misma razón tome una decisión muy en firme, no sabiendo  hasta el último instante donde nos íbamos a encontrar. Pero estuviese  donde estuviese me iba arrodillar para besar su mano.   

Dominus Jaime, guapísimo como siempre, avanzó hacia mí en el hall de llegadas de Atocha con una gran sonrisa en la cara y atendió mi gesto con absoluta normalidad. Mi Amo conmigo nunca empuja, solo siembra. Y luego recoge, con una seguridad increíble. 

No fue fácil, es la primera vez en mi vida que hago semejante gesto en público. Pero fue  también con gran normalidad y me sentí muy a gusto por haberlo cumplido.

Una sola y única orden…

Llegados a la habitación del hotel mi Amo me comunicó con muchísimo cariño la única orden a cumplir a racha tabla: pedirle permiso para todo, incluido para ir a orinar o para coger un bolígrafo.

Me pareció algo fabuloso pasar más de dos días, casi tres, en semejante estado de abandono y sentí una gran alegría por dentro. Pero tuve que empezar por una situación bastante delicada: le pedí permiso para ir a orinar y tras recibir el ok lo intenté pero no podía, la excitación me lo impedía. Mi Amo se sentó, visiblemente tenía todo el tiempo.  Duró una eternidad… y no me acordé  de lo que siempre  hay que hacer en semejante caso: abrir el grifo del agua ¡!


El cántico de los cánticos…

En este mundo materialista y consumista en que vivimos creo que hemos perdido muchas referencias. El Amado, the beloved, debería ser objeto de adoración integral. Cuando uno accede a esto ocurre inmediatamente un cambio radical en la percepción y el Amado es como la gacela…todo en el se vuelve fuente de adoración.

En la primera parte del encuentro mi Amo me arropó en su dulzura a niveles por mí desconocidos. No es que actuara con dulzura, es que era la dulzura misma. Era jazmín, limón y canela entre sábanas de hilo.

Entonces todo su cuerpo se iluminó para mí solo: todo era belleza y manjares. No se puede describir lo que se siente…su oro liquido sabia a sal de alta mar, su esencia blanca sabía a dulce de navidad, su sudor eran perlas de plata, Dios mío cuanto merece la pena vivir y sufrir para llegar a sentir esto ¡!


Me llevó a comer, y ocurrió una escena increíble…

Muy cerca de nosotros había dos mujeres alemanas con un niño. Yo no me atrevía a mirar. Estábamos sentados  en el suelo, con cojines. Mi Amo acariciándome como a su tesoro más preciado, echándome piropos. Y de repente cogió comida con sus dedos y me la introdujo lentamente en la boca, como un águila en el nido dando de comer a su pequeño. Y me deleité, fundiéndome con el en estado puro de amor y gozo.

De repente el niño vino hacia nosotros, y una de las mujeres vino a buscarlo. Su cara era toda sonrisa. Indudablemente consideró que había asistido a una increíble escena de amor…

El flogger y el collar…

En mi percepción de sumiso místico el collar es una señal del Amo. Ni me pertenece ni siquiera se refiere a mí aunque lleve mi nombre. En el momento de llevarlo soy el mero reflejo de los versos de Lorca: “Pero yo ya no soy yo, ni mi casa es ya mi casa”…Por esta misma razón no me llevo el collar conmigo, se queda en casa de mi Amo, esperando la señal.

La percepción mística del flogger es algo muy diferente. El flogger de mi Amo es mi propio tótem, el símbolo más radical de lo que soy yo, su sumiso. Por esto debería llevarlo como tatuaje, conmigo a todas partes. Y es más, es algo que solo los que saben de verdad-y son muy pocos- lo que es la fibra de un corazón  sumiso pueden entender. El flogger de mi Amo es mi tótem protector. Es decir: lo más opuesto al concepto de castigo, el regalo más grande.  Porque cuando lo recibo de arriba  hasta abajo mi cuerpo entero se vuelve resonancia, como una campana. Hay como una red magnética que me rodea y esta misma red es mi muralla, la muralla que solo El pueda traspasar. Así debe hablar no solo yo sino cualquier sumiso con hueco místico, un arquetipo real y esencial en la verdadera cultura leather que aquí seguimos ignorando. Bienvenidos al club flogger, el arma más potente de sanación emocional ¡!

Con mi Amo tuvimos primero una conversación sobre el flogger, Dominus Jaime se interesó sobre estas teorías tan poco conocidas por este lado del atlántico.

Y tuvimos una sesión de flogger, la primera  de muchas espero….

Me cuesta recordar lo que pasó porque me fui muy lejos…lo único que recuerdo es mi Amo sentado en el suelo, yo dándole placer. Tenía el flogger en la mano y me daba latigazos, para mi sin ningún dolor, estaba yo totalmente inmerso en un estado más allá del dolor, sintiendo un río de fuego en mi interior. Y entre dos latigazos de repente sus ojos se iluminaron, eran como agua transparente, y me gritó que me quería. Dios ¡!!!

La vida merece la pena, si.

Luego vino el ritual de entrega del collar.

Fue perfecto porque fue esencialmente, en conformidad con lo que expliqué antes, un acto propio de mi Amo y no un ritual elaborado de común acuerdo. Así tenía que ser. Yo solo dije que sí, tres veces, y con consciencia.

Entiendo que él lo contará en detalle, es suyo, su terreno, su dominio y autoridad propia.

Solo quiero recordar aquí que en un momento muy especial me sentí cayendo como nunca en manos de mi Amo, en una postura de absoluta indefensión, sus dedos dentro de mi boca. Fue extraordinariamente dulce y suave pero alcancé claramente el punto más alto de abandono de toda mi vida.

Estaba como muerto, muerto de amor sumiso.

Recibí el nombre en estado zombi, debido al calor y a mi salud no me quedaba fuerzas.

 Mi Amo me bautizó Gan, o Gahn en transliteración del Hebreo, la lengua de mi pueblo. Significa jardín, el jardín bíblico. 

Pero Gahn nació realmente un poco más tarde, al finalizar este segundo e increíble encuentro.

Juegos de agua…

El día siguiente tuvimos una sesión muy larga, hasta altas horas de la madrugada.

Primero nos pusimos en el jacuzzi y al cabo de un rato empecé a jugar con los pies de mi Amo, de forma cada vez más animal. Los lamía como un verdadero perro y los tenía sobre mi cara, buscando recibir hostias de pies que son las que más me gustan.

Mientras le comía los pies mi Amo empezó a lanzarme agua sobre la cabeza, y rápidamente todo se precipitó en un juego nuevo para mí pero que disfruté enormemente y que tengo unas ganas tremendas de reanudar. Para mí fue alucinante, Dominus Jaime maneja estos juegos con verdadera maestría. Me tapó alternativamente la nariz y la boca y me puso la cabeza bajo el agua, sin violencia pero en plan salvaje. Me sentía totalmente protegido y a la vez dominado sin lugar a resistir. Lo disfruté inmensamente. Fabuloso ¡!

Ritual de cera

Ya estaba yo listo para este ritual de ofrecimiento.  Mi Amo me hizo tumbarme sobre una manta negra y roja y con lentitud se vistió con la camisa de cuero que le había regalado unas horas antes. Fue solemne y bello.

Y empezó el ritual con una y dos velas, una roja y una negra, como la manta y como la camisa. Yo empecé  recitar muy lentamente mi mantra de amor desde lo más profundo de mi garganta: Amo, Amo, Amooooooooo………………y las gotas caían, y caían, era pura magia, mis ojos llenos de lágrimas no me dejaban ver ni a mi Amo ni a las velas,  solo veía rayos de luz y gotas cayendo. De repente Dominus Jaime me dijo “abre la boca” y depositó unas gotas sobre mi lengua lo cual resultó como la apoteosis de sensualidad…pero el ritual no se había acabado: mientras acercaba las velas más cerca de la piel, aumentando el dolor, mi Amo me llevó al orgasmo, un orgasmo de sumisión muy profunda bañada en un mar de sensualidad y ternura.

Sin más palabras…

Encendido de las 4 velas

Sobre lo que ocurrió el día siguiente casi no puedo hablar. 

Te apoderaste de mí, por primera vez. Y cuando uno está inmerso en una relación de amor y sumisión, cuando se siente al otro como dueño y señor, las sensaciones cambian y no tienen nada que ver.

La noche anterior me habías llevado hasta mis extremos. En esta ocasión me llevaste mucho más allá.

Me hiciste saltar en lo desconocido, en el mo man’s land infinito, en el espacio vacío en el cual solo estás tú, y yo como parte de ti.

Y allí muy muy lejos, en el espacio oscuro de tu sombra, 4 velas se encendieron en el centro de mi ser: G-A-H-N.

Había vuelto a nacer.

Soy Gahn, el vergel de Dominus  Jaime. No buscarme a mí, buscar dentro de El …

Nota: he dejado para nosotros nuestras risas, nuestros instantes de complicidad, que fueron muchos, o mis momentos de melancolía, que te gustan menos. Y la ultima visión en Atocha. Fueron tres días de insondable intensidad. Gracias por todo, Amo.


martes, 7 de junio de 2016

Sesión con Jean, misticismo e iniciación


Jean, eterno, complexión media. Jean es un sumiso que me entró hace un tiempo. En verdad me resultó muy extraño, y a la vez muy familiar. Mezcla espiritualidad, tantra y BDSM. Tiene un sentido purista y a la vez innovador del BDSM. Tenemos conversaciones prácticamente a diario, y por lo general siempre son enriquecedoras. Es de esas personas que viven el BDSM. Generalmente con todos los sumisos, tengo que enseñar, guiarles por cosas que no saben, pero en el caso de Jean es lo contrario, me guía el, y yo voy dando pasos intuitivamente. De echo he tardado en escribir este artículo, porque no sabía si hacerlo de una forma mas fría o recargarlo de toda esa mística. Al final me he decidido por una cosa entremedias. Si alguno habéis dudado alguna vez que este loco, con este post, y mucho me temo que todos los que tengan que ver con Jean, algunos lo confirmaréis, pues serán muy "místicos y espirituales". Yo mismo si esto me lo dicen antes, pienso que se lo están inventando. Su relato lo podéis leer aqui http://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/05/sesion-con-jean-mistica-y-bdsm.html

El primer día habíamos acordado que sería un ritual. La idea era ir a un local y en una parte oscura y desde allí, el encontrarme. Pero fué mucho mas especial de lo que ambos nos habíamos imaginado. Yo llegué al local, algo nervioso pero profundamente decidido a conocer a ese ser que quería someterse. Y allí lo encontré arrodillado en una zona oscura, estuve admirándole, realmente se estaba preparando para ese encuentro. Le dí un toque con mi bota y el se puso a temblar literalmente. Asique lo abracé y le dije "soy yo no temas". Tenía un sudor frío. Había estado un tiempo meditando. Dentro de mi sentí como una sensación cálida que emergía y creo que en cierta forma se lo transmití. Hice una presentación del ritual, del intercambio de energías que íbamos a tener, de la sumisión, y después procedí a ritualizar unos símbolos. Los objetos los iba rozando por el cuerpo mientras le decía unas palabras relativas. Aquí solo pongo un pequeño esquema de las palabras. El estaba con un antifaz y con unos tapones en los oídos. 

Soportarás el peso de la sumisión.  
Si.  
Y le puse unas pesas en la mano

Te agarrarás a mi y caminaremos y crecermos juntos. 
Si. 
Y le puse unas pinzas en los pezones.

Guardarás tu lengua de mentiras y criticas conmigo, cultivando siempre la sinceridad y la cominicación. Si. 
Y le acaricie con mis manos su lengua. 

Soportarás los castigos que te correspondan. 
Si. 
Y le di un latigazo. 

Recibirás mi amor y cariño como agradecmiento por tu entrega. 
Si...
 y le di un beso. Un beso que creo que a los dos nos transportó a otro mundo. 

Bienvenido, ahora como prueba de que eres mío, contarás hasta 10, te quitas el antifa y me buscas por el local a ver si me encuentras. 

Fueron uno de los momentos mas intensos que he vivido en lo que se respecta al BDSM y rituales. Me baje a la planta de abajo, cogí mi cerveza de nuevo, y me senté en un lado donde podía verle Me puse a leer una revista que tenían en el local, pero sin perder ojo a la escalera de bajada. Aquello era como un parto, deseaba ver a mi criatura. Efectivamente bajó y enseguida supo que era yo. Nos abrazamos, el se echó a llorar. Y tuvimos un momento muy intenso. Yo le estuve acariciando con mis guantes de cuero, y abrazando entre mis brazos. Estuvimos hablando de forma mas distendida un rato y nos fuimos del local. 

Caminamos por las calles de Madrid. Yo deseaba ver a esa persona y hablar cara a cara con el. Habíamos hablado tanto vía watshap!. Nos acercamos a una tienda a comprar dos juguetes. Y nos fuimos caminando hacia mi casa. Allí tenia ya todo preparado, el fondo rojo, las cadenas colgando del techo, los juguetes que quería usar. Pero que mas juguetes si ya lo tenia a él. 

Fuí desnudándolo con mis manos. Me gusta ser yo el que desnuda a los sumisos. Para mi es un símbolo, el quitarle lo exterior y quedarse al natural. Le bajé sus calzoncillos con mis botas. Y cuando estuvieron en el suelo le dije "Quiero que sepas lo que tus genitales significan para mi". Quería marcar mi territorio, que el supiese que lo quiero a el, debajo de mis botas, y que la sexualidad no me importa, pero si su entrega. Y como el fénix, para que sea una entrega real, tiene que pasar primero por la "muerte". Es un símbolo que el inconsciente recoge muy bien, pero el ademas lo recogió con el consciente. 

Desde ese punto empezamos a jugar, acariciarle, que fuese haciendo algunas cosas. Yo cada vez estaba mas seguro de que estaba con un sumiso especial. Durante la sesión y ya en el local ademas de las cervezas bebí agua. Quería marcarle también por dentro. Había marcado su mente, estaba entrando en su alma, y quería marcarle por el interior. Y que mejor forma que orinar en la boca y que se lo tragase. Una forma segura de recorrerlo por dentro. No fue una práctica humillante, sino de incorporación de mí en su ser. 

Después tuvimos un rato, que a mi se me hizo tan eterno como corto, de adoración de mi cuerpo. Quería probar sus habilidades, sus manos me acarician realmente con una admiración increíble ¿pero y como no iba a ser así?. Su cuerpo y su mente, estaban complaciendo a la espera de recibir mis órdenes. Mi espalda, mis pies, mi rabo erecto y mi ano. Le fui deleitando con todas y cada una de las partes de mi cuerpo. Y el las iba adorando y saboreando como si fuese lo mejor del mundo, y es que era lo mejor del mundo. Hacia tiempo que no había sentido una sensación de dominación tan brutal. Era un guante echo a medida!. Después nos sentamos en el suelo, frente a frente, y me fue dando un masaje en los pies y en las piernas. Cuya sensación de vez en cuando recuerdo. 

Decidimos terminar la sesión y nos fuimos a cenar. Paseamos por la noche madrileña. No quería que se fuese, asique aunque no sea protocolario, le acompañé hasta su hotel. Fue una noche fantástica, yo estaba flotando, y lo estube varios días después. El me dijo una expresión "dominación sensual", y si efectivamente fué lo que hicimos. Fué mágico, fue formidable, y necesitaría no solo un artículo sino varios para explicar cada una de las sensaciones. Ademas hay otros símbolos y rituales que hice que los reservo para nosotros.

De echo ahora mismo me estoy dando cuenta buscando fotos de la sesión de que no hice ninguna foto. No porque el no me dejase, es una cosa para la que me dio permiso. Sino porque estaba tan ensimismado con la sesión, que no me paré a pensar en las fotos. Y creo que lo voy a dejar asi, podría poner fotos de otros sitios. Pero cualquier foto distraería de la esencia de la ¿sesión? mas bien iniciación. Un aprendizaje que comparto con vosotros/as. 

viernes, 27 de mayo de 2016

Sesión con Jean, mística y bdsm

Sensacional relato de un encuentro mágico. Desde luego lo que váis a leer es un punto de vista diferente del BDSM, mucho mas sensual y mucho mas místico, a lo que uno esta acostumbrado. Desde luego cuando conocí a este sumiso me quité el sombrero, un sumiso de la vieja escuela, con muchos años de jue.. ¿jueque? para él el BDSM no es un juego, es una forma de vida. Una de las caras polifacéticas que tengo coinciden con el, y necesitaba esa pieza. Desde luego es una pieza única, que siempre he deseado y nunca me he encontrado por estos caminos del BDSM. Yo escribiré mi relato en breve, pero os dejo aquí el suyo para que lo saboreéis. 

RELATO DEL ENCUENTRO CON MI AMO JAIME GARCÉS

Cuando el sabio dejó este mundo fue elevado por el túnel del tiempo hasta la ciudad de luz blanca que los chamanes del lago Baikal, en la lejana Siberia, observan al amanecer, como flotando sobre las aguas más puras de la tierra. Lo llevaron hasta lo que parecía ser un balneario, donde por fin pudo descansar y regenerarse. Se sentía rodeado de seres maravillosos con quien mantenía largas conversaciones al atardecer. Un día uno de ellos le preguntó si se sentía feliz, a lo cual él contestó: estaría realmente feliz si ahora que he dejado la tierra, pudiera cumplir con mi sueño más grande: ver a Dios, el todopoderoso!

En respuesta a su plegaria lo llevaron al templo situado en el centro de la ciudad donde lo atendió el sumo sacerdote. Este le dijo: Sabio, porque no se encarga Vd. de organizar una gran ceremonia para las próximas celebraciones rituales? El sabio se sintió muy feliz: había organizado grandes ceremonias litúrgicas en la tierra para celebrar al Dios todopoderoso y estaba seguro de que esta era la mejor manera para atraer su mirada. Todas las mañanas salía temprano de su nueva casa y andaba hasta el templo para encender los candelabros y preparar las ceremonias.

Una mañana vio a un grupo de niños jugando cuando de repente uno de ellos se acercó a él con una pelota azul en las manos. El sabio se sorprendió por la expresión en la cara del niño, una cara que inundaba una felicidad por él desconocida, con dos ojos llenos de malicia que lo miraban fijamente y una sonrisa increíble en los labios que despertó en su corazón un sentimiento de profunda ternura. Una mirada insistente como preguntando: quieres jugar conmigo? El sabio acarició la mejía del niño pero recordó que ya iba tarde a encender los candelabros y, tras darse la vuelta, aligeró el paso.

En la puerta le estaba esperando el sumo sacerdote.

-Sabio, a que vienes hoy?

-A encender los candelabros del templo, para mayor gloria de nuestro Dios, el todopoderoso…

-Sabio, acabas de hablar con Dios….y no lo has conocido!



Epílogo:

¿Como no te iba a reconocer?

Soy el viejo sabio del templo, el que quedó petrificado, se tumbó en la puerta y se quedó allí siglos, viviendo de limosnas…Finalmente los sacerdotes se apiadaron de mí y me propusieron volver a la tierra para resolver y transmutar mis propias proyecciones.Volví a mi absolutismo, a mi intolerancia y falta de compasión.Pero en esta ocasión, decidí aislarme voluntariamente para llegar hasta mi corazón y abrir los ojos del alma. Cuando bajé por la escalera y te vi, cuerpo de hombre y sonrisa de niño, recordé inmediatamente la leyenda, más allá del túnel del tiempo:

Una cara que inundaba una felicidad por él desconocida, con dos ojos llenos de malicia que lo miraban fijamente y una sonrisa increíble en los labios que despertó en su corazón un sentimiento de profunda ternura. Una mirada insistente como preguntando: quieres jugar

Mi única respuesta fue: Este niño es mi dios!

Y la rueda empezó a girar, y nosotros a volar…

Allí quedaba el ritual, tu maravillosa magia que hizo que esto fuese posible. Mi encierro en el túnel del tiempo, asustado pero confiado en que todo iba a salir bien. El instante inolvidable en que sentí el impacto de tu bota sobre mí, momento único e irrepetible como solo puede existir entre un Amo y su sumiso. Complicidad, protección y marcaje…

Los besos y las caricias a cada una de mis respuestas, tu amor ya tan real hacia el que ha venido a entregarse. Encuentro sacro y místico, relación sagrada como ya no existen. Sin templo, sin candelabros…Inmensidad del alma en el desierto del mundo. Y así Es.

La sesión que siguió el encuentro fue suave, sensitiva y extremadamente llena de complicidad. Fui entendiendo hasta que punto me encontraba con un Amo de verdad, que deseaba sembrar en mi alma las más auténticas señales de identidad del bdsm sensual. Mi Amo Maestro. Y así, paso a paso, nos reconocimos…


Una piedra en el camino

CBT + El amo pisotea mis calzoncillos. “Quiero que sepas lo que tus genitales representan para mí”. Un momento más tarde pisotea mi cartera Mont Blanc.

Imagino que algunos podrán ver en esta escena un acto de humillación, yo no! Es más: cada vez que vuelvo a recordar la escena me enamoro más de ti, mi Amo. Sabes como nadie como hacer que se derrumba el alma de un sumiso real. Esta anulación del ego masculino simbolizado por los genitales es la puerta de entrada más potente y quisiste centrarte en ella como eje de sumisión en la primera sesión. Esta piedra en el camino es el mejor regalo que un Amo puede hacer a quien lo pueda entender. Es maravilloso sentirla. Es sublime y necesaria. Y sé que mi Amo no negociará con mi ego, ni con mis huevos. Sé que tiene las ideas claras al respecto. Por esto es una piedra, más bien una energía con la consistencia de una piedra. Y lejos de anularme como persona, esta piedra es presencia y apoyo. Esta piedra eres tú, dentro de mí Miradas, bebiendo tu esencia, lluvia dorada

El cáliz

Que tendrá que ver el juego de miradas con la lluvia dorada? Pues es lo mismo: ir hacia dentro y traspasar la muralla. Mi Amo mira como solo él lo hace, porque es único y yo lo adoro, porque sus ojos para mi brillan más que el sol. Me ahogo en tu mirada y necesito más, esta muralla del cuerpo duele y me hace daño, necesito sentir a otro nivel, mucho más profundo ¡! Y es entonces cuando me diste de beber tu esencia.

Momento tan deseado y ansiado…Esto es una vivencia secreta, intima y sublime. El oro liquido lleva su vibración hasta los chakras, penetrando las capas sutiles del ser. La esencia dorada de mi Amo es tan pura y tan llena de vida que atravesó mi cuerpo entero, dejándome en estado de paz y meditación. Unos segundos que no olvidaré jamas…


Adoración. Lengua, manos y placer

No voy a hablar de mi lengua ni siquiera de mis manos, objetos y fuentes de placer para mi Amo. Solo lo puedes hacer tú, si así lo deseas. Lo que sí es cierto es que, tal como lo habíamos comentado previamente, en el sumiso real, cuando este llega a la madurez, el deseo de dar placer al Amo se vuelve predominante, incluso más intenso que el deseo de recibir caña.

Quisiera decir unas cosas desde este lado de la vivencia…

Me cuesta un poquito entender porqué a tantos sumisos les cuesta dar placer al Amo justo en el sitio donde más terminaciones nerviosas están concentradas. No hay acto más perfecto de servicio y amor. Y el resto es maltratar Al Amo, no entender su necesidad, su placer de macho, su derecho a relajarse y a volar. Con gran suavidad y respecto me has presentado todo tu cuerpo como templo para mi adoración. Lo que entonces se llega a sentir no tiene palabras y es cuando más me sentí dominado, de cierta manera, no por efecto de ningún empuje sino por sentirme pertenecer a este cuerpo cuya belleza es para mí indescriptible. Y es mucho más que belleza, es emoción hasta no poder más, es recordar ahora cada parte de tu cuerpo y sentir al mismo tiempo que mi corazón va a estallar.

Adorar no consiste en ninguna práctica en sí es un estado de ser que se vuelve permanente, de día y de noche.

Y todo lo demás…

En mi idioma: Tu m’as bouleversé…

Se podría traducir por “tú me has conmovido” pero es mucho más…una conmoción y un llanto.

Allí en la oscuridad, por tanta sonrisa y esperanza.

Por tus ojos que quieren gritar y fusionar.

Por el dolor que me ofreces para poderme entregar.

Por tu deseo de volar, por encima de las nubes, y llegar a la luna.

Por la montaña que deseas subir conmigo.

Por tu vulnerabilidad, que no escondes.

Por tu autenticidad, como Amo y como hombre.

Has recogido al cachorro, al perro apaleado y al sabio extraviado.

Por todo esto, y por mucho más, eres mi Amo y señor.

Y así es.

(Su nombre)