miércoles, 28 de septiembre de 2016

El vergajo de toro


Es un instrumento que sin duda está en los orígenes del bdsm  y de los fustazos. Se trata como bien se puede imaginar por el nombre, de un rabo de toro, que después de cortado, se estira y se va poniendo en salazón, retuerce y  poco a poco se va repitiendo el proceso y aireando hasta que se seca. El empleo de la verga del toro, le otorga una gran ligereza, pero a la vez una gran flexibilidad y dureza, ya que es muy difícil romperlo con su uso. A la vez provoca dolor con el golpe, pero no daña los tejidos. Incluso también fue echo como arma de defensa, realizando bastones con el vergajo, en este caso el interior iba una vara de hierro, y por fuera suelen ir barnizados. En ambos casos, el mango suele forrarse con cuero, siendo mas o menos tosco depende del artesano. Si bien es cierto, no es muy frecuente encontrarlos actualmente y el motivo es que la verga de toro no es fácil de conseguir, ya que casi todos los toros son matados en mataderos, y acceder a que te vendan esta parte es complicado. Antiguamente el pueblo gitano era experto en estas artes, y cortaban el  rabo a los toros de lidia después de las corridas. Es cierto que los oficios para los cuales se usaban también han ido desapareciendo (pastoreo, dirigir caballos, torturadores), o usando otros elementos. Lo uno y lo otro, hacen que esta hermosa herramienta haya casi desaparecido.  

En España siempre lo hemos echo con el rabo del toro, rara vez del ciervo, pero en África por ejemplo lo hacen con el de hipopótamo (según una queja de Amnistía Internacional todavía se fabrican) los denominan sjamboks, y los usan oficialmente los policías de Zambia y Namibia. Pero como decía es tan antiguo como el tiempo, la primera referencia la encontramos en el Código de Hammurabi (1752 a.C). en la ley 202 "Si uno abofeteó a otro hombre libre superior a él, recibirá en público 60 golpes de látigo de vergajo". Curiosamente es el castigo a un inferior por abofetear a un "Amo". Aun así el Código fue una gran herramienta, ya que hacia que el castigo fuese igual al crimen cometido, evitando venganzas arbitrarias y desproporcionadas. 

En Galicia lo encontramos con el nombre de vergallo, y vergallazo o vergallada al azote dado. En castellano se suele conocer con el nombre de verjarazo o vergajazo. Comúnmente también se le puede encontrar con el nombre de nervio de toro. Buceando un poco en la historia encontramos en el "Diccionario castellano con las voces de ciencias y artes" (1788, Esteban Terreros), "verga, vara con al que antiguamente se castigaba a lo esclavos (curiosamente no hace referencia al ganado) En Francés Verge, Latin Virga y Italiano Verga. A los SS Mártires los azotaron muchas veces con vergas plomadas" (quiero entender que es como el bastón que he comentado antes). 

Saltando el charco nos encontramos la expresión (antigua ya) hablar en látigo o en vergajo. Actualmente en uso en Cuba. Que se refiere a cuando alguien habla rápido. No se si se refiere por la rapidez con la que se mueve el látigo, o bien lo rápido que le hace a una hablar cuando se usa. Encontramos también la medida verga toledana, que equivalía a dos codos. 

Y siguiendo por esas latitudes nos encontramos que al látigo lo denominan de las siguientes formas, (unas veces siendo látigos de cuero y otras de verga de animal): azote, arreador, acial, cimbado(Bol.), coyunda (Nic.), cuarta (Méx), chicote, chirrión (Am.), chucho, chuzo (Cub.), chilillo (Hond. y Nic.) fusta, fuete, güipe, latigüero, manopla, rebenque, vaquero, rejo (Am. Central, Col., Ven.), riata, tralla varejón, vergajo, zurriago, majadura, plomada, verdugo, corbacho, verga y nervio de buey, Carahuasca (Látigo de cuero trenzado), Gasheta (látigo de alambre con puas en las puntas, que utilizaban los patrones para castigar a su gente), Toro ulla (látigo de la verga del toro) y Vaca cara (látigo hecho de cuero de res trenzado) (Peru). En quéchua se llama warak´a, por lo que he encontrado lo hacian con las vergas de manatís y del tapir.

En España también nos encontramos nombres diversos para el vergajo. En Campo de Gibraltar, lo llaman huipy bull (seguramente adaptación de whip bull, como el guarrito malagueño adaptación de Warrington). En Jaén aparece la palabra lambrío (usado para cualquier látigo en general). Lo encontramos como penca en Sanlucar, aunque parece que también se le denominaba asi a la cola del toro (esta vez si cola), que los monjes usaban para fustigarse. En Aragón y Extremadura se conocen también como zurriga, aunque suena mas la expresión zurriagazos como resultado de usar la zurriaga. En Zaragoza se le llama verdasco o verdiasco al vergajo, y verganto al que da los golpes. En Castellón con el nombre de zurriago, y de vuelta a extremadura en Badajoz zorriago y en Cáceres estallaera. En valencia se le llama cingla y al golpe cinglar o singlar. Como curiosidad en algunos sitios se le llama penca, y de ahi viene la expresión apencar con algo, que es recibir el castigo/carga merecida por haber echo algo. También tenemos la expresión "mas tieso que el vergajo de un guardia civil". 

El encargado de usar el vergajo en las torturas normalmente se le llamaba comitre. Encontramos en diccionario de la RAE "hombre que ejerce su autoridad con excesivo rigor o dureza" y "persona que en las galeras vigilaba y dirigía la boga y otras maniobras y a cuyo cargo estaba el castigo de remeros y forzados". A muchos nos sonará de películas, el ver como el comitre usaba el vergajo para "animar" a los remeros. El vergajo del comitre del mar se llamaba corbacho, palabra heredada del árabe Kurbag, que a su vez lo toma del turco kirbaç. Es curioso como ya hemos recorrido todos los rincones de la tierra y en todos van usando el vergajo. 

Como es lógico también aparece en la literatura. Nos encontramos un libro llamado "El corbacho" o  "reprobación del amor mundano" de Alfonso Martínez de Toledo arcipreste de Talavera de la Reina en 1438. Es un tratado contra la lujuria (para lo cual hay que darse con el corbacho, si este buen arcipreste supiese...), se analiza los defectos de las mujeres y establece conexiones entre la astrología y la medicina de la época y el pecado capital de la lujuria. Sin olvidarse de los hombres y sus locuras de "amor". También nos encontramos la palabra corbacho en el Quijote de Cervantes, Primera parte, capítulo XXII: “…Lo que está escrito, es desde mi nacimiento hasta el punto que esta ultima vez me han echado en galeras. ¿Luego otra vez habéis estado en ellas? Dijo D. Quijote. Para servir á Dios y al Rey, otra vez he estado cuatro años, y ya sé á qué sabe el bizcocho y el corbacho" Hay otras y muy variadas apariciones de este instrumento en nuestra literatura. Incluso nos encontramos dos periódicos con el nombre de Zurriago (uno satírico y el otro revolucionario), y uno con el de Vergajo (de carácter revolucionario). 

A modo de dato histórico, podemos leer en la revista Cultura y democracia : revista mensual. Núm. 4, abril 1950, como también era usual el uso del vergajo en las comisarías: "En la Comisaría de Málaga le sometieron a tormento para que delatara a sus compañeros. -¿En dónde vives?-En ningún lado -respondía Ramón. Le tenían tendido boca abajo en un banco y le torturaban golpeándole con un vergajo de piel de loro la planta de los pies. Los dedos se le habían reventado. El dolor le hacía morderse los labios aun antes de que le pegaran".

Una de las mayores colecciones de vergajos la podemos encontrar en la Faloteca Nacional de Islandia:  http://phallus.is/es/lafaloteca.html En este museo podemos ver los falos conservados de 281 especímenes de 92 especies diferentes de animales. Pero lo que mas nos interesa en este artículo es la sección etnológica del museo, donde los visitantes pueden ver la colección de aproximadamente trescientos rarezas artísticas relacionadas con los falos, entre los cuales podemos encontrarnos diversos tipos de vergajos tanto por animales como por diversas confecciones de los cinco continentes.

Y creo que no es arbitrario el que nos encontremos este instrumento diseminado por todo el mundo. Conforme el contexto cultural occidental conquistaba el mundo, con el se iba extendiendo la idea de el patriarca de la familia era una figura inflexible y exigente. Es el macho el que lleva la vara, y que mejor forma que hacer esta vara con la vara de otro macho. Y es por eso que sumamos un símbolo de poder (Cayado, cetro, bastón de mando), con un símbolo de poder sexual, tenemos el vergajo, un símbolo de poder al cuadrado. Según Lacan, un significante representa al sujeto ante otro significante. Entonces el pene se asocia al padre, de ahí al jefe o Amo. Quizás por eso la hombría es demostrar el uso del vergazo (ademas de convertir el falo en totem y el placer sexual en tabú), tal y como ahora (ya caídos esos mitos) es demostrar el tamaño de la verga y el uso o frecuencia de la misma. Es el rabo del macho Alfa, por el cual se le reconoce su masculinidad, la cual debe ser obedecida y si se quiere temida. Por eso quizás la ofensa en el código de Hammurabi, era respondida con azotes del Alfa, desde el "cetro de su poder". Por lo tanto, el vergajo, es un instrumento muy útil dentro del BDSM, no es simplemente una vara para azotar, es todo un símbolo.

10 comentarios:

  1. Tu artículo, detallado y completo, me ha resultado interesantísimo. Gracias por publicarlo.

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    1. De nada ovejanegra, me alegra que te haya resultado interesante.

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    1. Si desde luego a mi me encantó elaborarlo, precisamente por eso vas descubriendo cosas interesantes

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  3. ¡La cantidad de "juguetes" que descubro desde que sigo tu blog! ;)

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    1. Y mas que quedan por descubrir. Me alegro de esos descubrimientos.

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  4. Qué detallado e interesante, jaime. Me encantó. El hecho que esté hecho con esa parte del toro para mí tiene un toque morboso tremendo. Yo creo que sólo rozarlo por mi piel me erotizaría bastante.

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    1. Creo que un símbolo asi para un pussiboy tiene que ser un éxtasis

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