Esta vez voy a poner el relato contando debajo del relato de Ochan (Nacho) mi visión. Mi texto va en negro.
Quiero agradecer a mi Amo, todo el tiempo y el esfuerzo que hace para verme. Gracias por demostrarme que soy un poquito importante para ti, por darme lo que me das y por hacerme tan sumamente feliz. KOISHITERU AMO.
Claro que si, como no voy a ver a mi pequeño Ochan!. Eres parte de mi y como tal te tengo que cuidar, y usar, tal y como uso mis manos, que me obedecen sin rechistar, y a cambio sienten el calor de mi corazón. Hoishiteru Ochan.


Hoy tocaba ir de compras por el centro, el quería buscar unas cuerdas para nuestro shibari y un badajo. Recorrimos tiendas antiguas llenas de encanto. También, fuimos a buscar una tela a su gusto para hacerme un kimono que le gustase. He hecho dos, pero no han tenido mucho éxito, no le gustan y hay que descartarlos, esta vez quiero ir sobre seguro. Me sorprendió que comprase tela para que yo le hiciese otro a él, pero me encanta la idea de crear algo para mi Amo. Luego fuimos a mi trastero, allí me hizo suyo, hacía ya mucho que no estaba dentro de mí y me encantó sentirlo de nuevo. Lamentablemente, todo acaba. Tras varios mimos, besos y un poco de charla, me tocó llevarlo a casa.
Me fascinan las tiendas antiguas... visitamos cesterías, guarnicionerias (tiendas de hípica), talleres de cuero... todo con ese olor a otro tiempo. Yo fantaseaba con cada una de esas cosas de aquellas tiendas. Y lo que pudo haber pasado en ellas. Es todo un viaje al pasado.
Lo de los kimonos es sencillo. Cuando hacen algo quiero que me consulten, y sino lo hacen, pues destierro lo que hayan echo. Y en este caso no se consultó el color de una tela que iba a formar parte de muchas de nuestras sesiones. No era un tema baladí. Una vez que vi que la confección de los kimonos era perfecta, yo le pedí que me hiciese un kimono masculino (tipo yucata). Y con un símbolo... el obi que el lleva esta echo con la misma tela de mi quimono, y mi obi con el suyo. Tal y como el Amo esta en el sumiso y el sumiso en el Amo. Su confección lo cierto es que ha quedado mas que estupenda.


Después de un día tan intenso y especial como ese, tocaba otro día de playa. Dibujó y escribió para mi sobre piedras, fue algo muy hermoso que pusiese mi nuevo nombre grabado en una piedra que buscó exclusivamente para mí. Nos atamos mutuamente, bajo las miradas de algunos que se hacían los distraídos y otros que eran muy descarados. Mas besos, caricias, mimos... llegó un momento en que me azotó con la cuerda mojada, me da mucha vergüenza que me haga eso cuando la gente mira, me revelé un poco, me ordenó quedarme quieto y me dió más fuerte. Dejándome algunas marcas que luego besó mientras yo estaba tumbado. Noté como su rabo se ponía duro y se abrió paso en mi. Hubo un momento "Almodovariano" un chico se acercó y preguntó "¿Se la estás metiendo de verdad?" Mientras cogía a mi Amo por la cadera y lo levantaba un poco para ver... vio que era de verdad y se fue, provocando nuestra risa. Anochecía, era momento de volver a casa.
Me encanta la playa y mas si son nudistas. El sol acariciándote por todo el cuerpo. Y lo mejor es cuando voy con Ochan, no solo me acaricia el sol, sino también él. A mi me encanta jugar, asique me puse hacer equilibrios con piedras, y mas tarde mientras el me acariciaba, estuve dibujando algo para el en una piedra. Plasmar lo que siento por el en algo tan eterno como las piedras. Estas también sirvieron para seguir practicando nuestro shibari, no solo atándole a las piedras sino colocando piedras como pesos.




La película lo cierto es que no la he visto interesante para subirla aquí. Creo que puede desarrollar tendencias en la gente que no me convencen. Aparte que tratan muy a la ligera una práctica muy sensual pero muy peligrosa: la axifisia.
Uno de mis deberes como Amo es hacer que los que están a mis pies mejoren. Soy su alfarero. Y en este caso debía ayudarle a vencer sus miedos. Al final salió una cosa muy sensual En cierta forma cuando el me canta, me siento como el fantasma de la Opera "obligando" a cantar a Cristin. Simplemente me fascina. Ademas del erotismo que me produce que alguien cante bien delante de mi... es casi como si le veo con collar.
Aunque ya hace más de un mes de todo esto, le recuerdo nítidamente, como si fuese ayer. Cada instante vivido con Jaime queda grabado a fuego en mí memoria. Señal de que es lo más importante que tengo y tendré siempre.
ResponderEliminarEfectivamente es lo que me pasa a mi cuando escribo los artículos, vuelvo a revivir todo aquello. Me alegro de estar grabado a fuego dentro de ti.
EliminarEl problema de "El imperio de los sentidos" es el problema que le veo a muchas películas famosas: que mucho ruido y pocas nueces. Lo que me decepcionó cuando la vi es ese afán tan descarado por escandalizar cuando me esperaba algo más a lo noir erótico.
ResponderEliminarQué suerte saber coser, yo no sé ni coser un botón, cuando se me cae alguno tengo que pedirle a alguien que me lo cosa :(
Me encanta como te impones, alternando el látigo con los guantes de seda, así están de contentos tus sumisos.
Abrazotes.
Efectivamente es mas una serie de bizarradas seguidas.
EliminarPues ya tienes edad... lastima que Ochan no este en Madrid, sino que te diese un par de clases... zurzir un rotillo y como coser un botón ;-)
Bueno es la forma de educar, y el ser humano se rebela por naturaleza.
Un abrazo!
Me encanta esa relación que tienes con Ochan. El refinamiento japonés también se manifiesta en las relaciones homo.
ResponderEliminarDel director de "El imperio de los sentidos", me han gustado dos películas para nada explícitas, una de ellas "Gohatto" (que me imagino ha de gustarle a Ochan) y más que nada "Senjo no Merry Christmas" con David Bowie y la actuación y la música de Ryuichi Sakamoto.
La novelita del argentino Ernesto Schoo titulada Ciudad sin noche, es un imperdible sexypornográficoimaginativo relato de samurais y onnagatas, sádicos señores feudales y piratas chinos.
Abrazo
Pues apunto, quizás puedan ser unas películas interesantes para verlas. Gracias Ovejanegra!
Eliminar