martes, 8 de noviembre de 2016

Sesión con Gahn, quinto encuentro, visión conjunta


Mi Señor,


Bajo tu petición paso a escribir el relato de nuestro último encuentro en Madrid.

Esta vez coger el Ave no ha sido tan fácil ni tan alegre como las veces anteriores. Con este encuentro se jugaba mucho, y nada parecía escrito por adelantado. Estuvimos durante un mes atravesando nuestra primera crisis tras unas causas iniciales que tú y yo conocemos. Tras meses de potentísima atracción mutua la espiral autodestructiva estuvo a punto de llevarse nuestra relación, yo me "suicidé" y tú vivistes mi actitud como una falta total de lealtad.

Reanudar una relación estable D/s tras una crisis ruptural es enormemente complejo. Las palabras no son suficientes, ni siquiera lo son los actos. Es cuestión de química, de pureza interior en la entrega, de ver y sentir si realmente se puede volver a la magia e ir más lejos.

Había unas ganas enormes, y también muchas dudas.

Tú en ningún momento lo hiciste más fácil. Lo fácil, en el momento en que reconocí haber errado, hubiera sido castigarme. O callarme como lo hicistes una vez: "No toques más los cojones, te quiero a mis pies, y callado"...pero Jaime Garcès es mucho más difícil de remover internamente, tú vas mucho más allá así que en un caso así o bien se te sigue con un par de huevos o bien uno se queda fuera, y está muerto.

Lo que vivimos en estas 24 horas no fué un castigo sino mucho más, algo iniciatico diría yo, me empujaste hasta mis limites no solo para ver hasta donde tu perro podía llegar sino para ver que aguas iban a brotar de estas heridas, si los diques iban a ceder o no y más que todo si el elixir extraído merecía la pena para tí que te comprometieras de nuevo con el don de ti mimo.

Desde luego esos momentos fueron muy duros para mi. De echo es una cosa que se quedará para ti y para mi. El que alguien por el motivo que sea (y en este objetivamente un motivo encima leve y grave para ti por los traumas que llevas acarreando) me diga que rompe la relación, quiebra mi ser hasta el punto de no poder reanudar la relación con esa persona. Y lo cierto es que somos unos maestros, supimos sacar todo el pus a la herida y suturar.

PRIMER RITUAL

Después de llegar a tu puerta de rodillas, todo empezó con un primer ritual planificado por mí y que te pedí formalmente, llamándolo ritual de confesión.

Me desnudé lentamente, y me quedé en el suelo a 4 patas mientras te ibas vistiéndote de cuero de a cabeza a los pies. Escuchaba con una excitación cresciente cada uno de tus ruidos, especialmente los botones de la camisa de cuero que se iban cerrando uno a uno. Finalmente te sentaste en el sillón y yo en el suelo. La visión desde mi lado era fascinante: te veía en toda tu fuerza y dominio sobre mi, y también contemplaba tu asombrosa belleza oscura.

Y hablé, largo y tendido, como en una confesión. Yo puedo tener mi defectos y limitaciones pero sentado así en el suelo y desnudo frente a mi Amo encuerado soy totalmente incapaz de mentir o de esconder cualquier cosa.

La primera respuesta tuya fue un abrazo, en el momento más emotivo de mi confesión.

La segunda respuesta fue urgar en mi boca con tus dedos, llegando hasta la garganta pero con enorme sensualidad.

La tercera respuesta fueron tus palabras, acogiendo mi confesión pero aún no mi persona debido a la falta de lealtad y a su necesario proceso de transmutación.

En mi entender la confesión es buena y necesaria pero a lo más vale para un perdón. Y una relación D/s ni necesita el perdón, porque debe ir mucho más allá, hasta los confines de la entrega.

Aún no era momento para el suave éxtasis sino el de la forja, de la alquimia, y de todo lo que se genera mediante el dolor.

Me hizo gracia porque lo primero que te iba a pedir yo antes de abrir la puerta... era eso precisamente. Y cuando te vi por la mirilla, y como te arrodillabas. Me encantó! Y con ese cartel. 

El ritual de reconciliación fue tremendamente hermoso y emotivo. Como no me iba a lanzar abrazarte. Me dijiste cosas de tu pasado que yo no sabia, que hacia que aquello que yo veia leve, para ti fuese todo una muralla, mejor dicho un acantilado. Y sin saberlo, simplemente por cuatro chispas de una corriente leve, te había empujado a el. Sabes que ante todo son sincero, en ese momento no podia acogerte como mi sumiso, sino como sumiso. Pero desde luego fue un ejercicio catártico, que te agradezco que hiciésemos. Ese mismo dia pensaba haberme tomado unas cañas contigo y despedirme. Y sin embargo... volvimos a tomar el rumbo. 


CERA

En Julio habíamos tenido una cesión con cera que fue para mi toda una experiencia de bdsm sensual, intensa y maravillosa. Nada que ver !

Esta vez la cera dolía, y me llevaste a un limite de dolor agudo, dolor de llama rozando mi piel. Fue intenso con una mezcla aguda de dolor y placer, pero fue otro tipo de bdsm , sin vejaciones, sin castigo pero mucho más extremo.

Esto sí, resistí hasta el no poder más sin usar el semáforo, pero con la llama debajo de un pezón no pude más.

Es normal que lo sintieses mas fuerte. La cera estaba mucho mas cerca de la piel, y de vez en cuando iba apagando la vela sobre tu piel. Lo cual te dejó heridas. Un proceso también catárquico que habíamos hablado previamente en nuestros emails. 

MARCANDO PALIZA, RETENIENDO EL CAUDAL

En el jacuzzi de la sauna de tu barrio ocurrió algo que no tuvo nada que ver con lo vivido en el agua en anteriores ocasiones. Hiciste algo de lo cual te había hablado, contándote que una vez un Amo me había marcado una paliza, que me había dado todos los golpes técnicos pero sin apretar, y confiándote el hecho que tras recibir esto no le había podido resistir... Hiciste lo mismo, pero a tu manera. Tu manos y tu puño con golpes perfectamente controlados, sin llegar al dolor pero mucho más impactante que con el otro Amo. Recibir una paliza tuya debe de ser terrible...noté todo el caudal de fuerza que retenías y era enorme !

Con todo esto en el salir de la ducha me diste dos series de hostias en la cara ..no eran fuertes, estaban muy controladas, tampoco eran humillantes ni vejatorias, pero eran hostias. Y algo que aún no sabías es que administradas de esta forma me vuelven totalmente loco...

Yo necesitaba darte esa paliza. Empecé debajo del agua en el jacuzzy. El agua retenía mis golpes. Era en cierta forma una manera de descargar toda la rabia que había ido acumulando todos estos días. Luego ya de pie, lo fuimos modificando. La verdad es que fue toda una experiencia. Jamás pense hacer eso con Gahn, con otros si... pero con el perro totem ¿que necesidad tiene el de palizas (mas o menos suaves)?. 

SURFING EL DOLOR

ES el sueño de cualquier sumiso pero muy pocos amos lo saben controlar. LLevar al otro sobre el puente del dolor y quedarse allí, over the bridge, con una buena secreción de endorfinas. Te pusiste detrás de mi y te pusiste a trabajar mis pezones muy endoloridos por las horas que ya llevábamos. El dolor era fuerte y además me dabas golpes en el pecho. Pero despegué y empezé a volar en el sub-space y quería más, y no quería que parraras, el vuelo fue muy intenso.

El lamerme en aquella colchoneta de la sauna. El que viesen como estabas a mis pies. El trabajarte esos pezones... como sabes hizo que yo también volase, y muy alto. Hasta el punto de no pensar en quien había alrededor, solos tu y yo y el universo. Fue formidable. Poco mas tarde me dijeron que si era yoga o meditación... y fue entonces cuando tube que explicar lo inexplicable. 

También fue interesante el trió que nos deleitaron en la zona del bar. Tu y yo nos sentamos en dos sillones. Tu adorándome y acariciándome, mientras veíamos que esos tres jóvenes se lo montaban. Tres jóvenes que nos hacían señales para unirnos, alguno de ellos había echo connato antes de hacer algo con nosotros a solas.. pero ese era tiempo de estar con Gahn. Lo vi como si fuese un espectáculo que nos ofrecían, y muy buen espectáculo por cierto.  

EL TRAUMA DEL ABANDONO

Luego me dejaste solo en este ambiente de Sauna para mi horrible, desapareciste. Primero dormí,pero cuando me desperté fué terrible. Tuve que enfrentarme a un miedo totalmente irracional, miedo al abandonado en medio de este lugar que me recordaba lo peor de mi vida.Me acerqué temblando a recepción para asegurarme que seguías dentro, fueron unos momentos muy angustiosos. Finalmente apareciste con una gran sonrisa y entendí de repente el ridículo de la situación, así que hice como si de nada.

Era una cosa que habíamos hablado antes. Si vamos a la sauna, yo en algun momento me voy a ir. Y cuando ya habíamos terminado, me fui de caza. Un policía de 32 años con cara de niño bueno, que se había quedado sorprendido de lo que habíamos echo. Vió todo, la "paliza" y las prácticas en la colchoneta... y se quedó perplejo. Asique al verme solo me preguntó, y estuvimos hablando un rato sobre el tema. Acto seguido le di un mordisco en la oreja y le empujé a la cabina. Y allí estuvimos jugando, mas bien en plan vainilla. De echo después nos intercambiamos los teléfonos y nos hemos visto una vez después, y alguna mas que seguirán. Lo que yo no sabia era que mientras que yo disfrutaba tu estabas mal y te sentiste abandonado... haberme llamado y gritado. Mi perro aullando por mi, me hubiese encantado, y muy seguramente le hubiese embestido mas fuerte al chaval. Pero aun con eso, y con algunas palabras mías, me hubieses sentido mas cerca.

SEGUNDO RITUAL


Nos fuimos a dormir a mi hotel, y ya por la mañana, tras un excelente desayuno, te acompañé para hacer unas gestiones y fuimos a comprar comida.

El segundo ritual lo planteaste tú: Comida en bol. Aquí tengo que decir que los que no han vivido esta experiencia contigo no pueden tener la más mínima idea de lo que es una comida en bol con un Amo como tú. Por donde irá su imaginación estarán en el error. De lo que otros hacen algo tremendamente vulgar tú eres capaz de hacer un altar.

Volvistes a vestirte de cuero y yo a sentarme a tus pies. Tenías el bol de perro en la mano izquierda y con la otra mano ibas sacando comida para introducirla en mi boca con los dedos.

Y de repente pasó algo tan potente para mi que creo que marcará un antes y un después en mi vida. No sé como fué, si es que se combinaron la confesión con este instante y todo lo vivido el día anterior pero de forma espontánea entré en estado de meditación y contemplación, como llevado a otra dimensión.

Nunca en mi vida había sentido algo semejante: una elevación hacia lo alto y al mismo tiempo un abandono físico emocional abismal, como un bebé, un cachorro o un pajarito. Empecé a lamer tu mano en un estado de absoluta adoración, sintiendo un amor cósmico que ni puedo describir. Me estaba derritiendo en ti, mi Amo adorado, y escribiendo esto no puedo parar de llorar.

De que manera mi lengua iba a buscar la comida en tu mano, en el fondo de la mano...fue algo inimaginable.

Yo sabia que aquella experiencia te iba a gustar, y era un buen ritual de conexión. Alguna vez ya te he dado a comer de mi mano pero no con esta intensidad. He de decirte, como sabes, que yo estaba flotando mientras te daba de comer. Para mi es una sensación que me llena, me engrandece, y me da paz. 

En cuanto al desayuno, estupendo, buffet libre. Jamón, queso, cereales, fruta. Teníamos que reponer lo de la noche anterior. Habíamos llegado a las 4 de la mañana al hotel, y eran las 10. No hay cosa que disfrute yo mas de comer que un buffet libre, quizás por la semejanza conmigo... no te tienes que ceñir a dos platos, sino que puedes coger lo que quieras, repetir si lo deseas, puedes tomar los postres intercalados con la comida!. 


Mucho mas zafio fue un día que fuimos a cenar a una hamburgeseria. Tenia ganas de tenerte allí. Nos pedimos unas hamburgesas y unos refrescos. Me encantó tener la pierna sobre ti, y que me masajeases el pie mientras comíamos. Esos pequeños detalles de sometimiento me encantan, mucho mas que la comida. Decirte que y cuando puedes comer, estar encima de ti, o incluso darte de comer de mi mano o de mi boca. 



ULTIMA SESIÓN EN CAMILLA


El viaje aún no había terminado....


Esta sesión en camilla después de semejante almuerzo es inolvidable.

Me demostraste como nunca lo que podía ser el aftercare de Jaime Garces para su perro...Primero me diste fuerte, incluso muy fuerte, y los latigazos me arrancaron el llanto. Volvistes a la cera y me dolió incluso más que el día anterior.

Pero tras cada golpe me inundaste de tu dulzura, de tu cariño, de tu healing. Era indescriptible sentir este contraste entre dureza y extrema suavidad, con este tacto tan cuidadoso.

Y otra vez despegué y volé, no sabía ni donde estaba, si en tu mano comiendo o entre tus huesos..volaba, adoraba, gritaba,lloraba...algo indescriptible.

Fueron instantes mágicos de la más absoluta alquimia sexual.

Fueron un ensayo del masaje BDSM, usando el pinweel, masajeándote encima de la camilla, intercanandolo con el látigo, las varas, plumas, y diversos instrumentos. Yo lo disfrute mucho... y tu... tu volviste a volar de nuevo. Me encanta hacerte volar, ver como te vas y como luego vuelves a posarte en mis manos.

EPILOGO


Cuando me di la vuelta en la camilla supe que te quería tal y como tú me quieres.


No hubo más preguntas, ni más comentarios..

Me llevastes al orgasmo porque soy tuyo y que así lo sentimos.

Se ha reanudado la relación...? Simplemente todo se ha cumplido en el orden sagrado de nuestras almas.

Tuyo, siempre

GAHN

La verdad es que del encuentro que podría haber sido una despedida, volamos, y volamos muchas mas veces que en otras ocasiones. Desde luego creo que va a ser muy difícil que nos separemos. Yo estoy orgulloso de tener un perro totem como tu a mis pies. Como te acabo de decir ahora, he fantaseado sobre lo que sucedió esos días, y he tenido que terminar mi erección y fantaseo con una hermosa masturbación conectándome contigo. Estoy deseando verte, y que podamos volar.

Gracias por estar a mis pies, 

Tu Señor, Jaime

4 comentarios:

  1. No me malinterpretes pero me da la impresión de que aunque puedas ser muy duro como amo en el plano personal eres muy sensible y cálido. Me he sentido identificado con lo de las segundas oportunidades porque no las suelo dar por dos motivos: primero si es algo que considero bastante grave y segundo si para alguno de los dos ha sido una pérdida de tiempo. De hecho en el plano amoroso/sexual creo que las segundas oportunidades no suelen funcionar aunque hace unos meses descubrí que ahí también hay excepciones (y no, no me refiero al pelirrojo porque nunca perdimos el contacto)

    Abrazotes.

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    1. Y eso es malinterpretable, es todo un honor que me conozcas. Un amigo me llama cabromántico de unir cabrón y romántico. En cuanto a las segundas oportunidades, generalmente tampoco las suelo dar por lo que dices, no suelen funcionar. Pero con Gahn había que intentarlo, es un ser muy especial en diversos sentidos.

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  2. Muchas gracias a los dos, no tanto por lo de relato que tiene el post, sino por compartir y hacernos participe de esta especie de sesión de terapia/confesión, que me ayuda a comprender donde estáis ahora más o menos.
    Me dejasteis muy preocupado cuando leí que Gahn había muerto, y no por el sentido literal de la palabra, sino por la profundidad que esas palabras sabía que podían significar viniendo de Gahn.
    Es muy hermosa la relación que tenéis. No la estropeéis ;-)

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