martes, 6 de septiembre de 2016

Sesión en málaga: moragas, historia de O, juegos en la playa

El abrazo de mi Amo


Quedamos esa tarde, el corazón me latía casi hasta el punto de salirse del pecho. Por fin iba a pasar lo que llevaba tres semanas esperando. Iba a tenerlo frente a mí, podría tocarlo, besarlo, mirarle... en definitiva disfrutarlo. Cada metro que andaba con el coche hasta su casa más rápido latía mi pequeño bombeador. Al fin estoy en su puerta. Le escribo. Toca el portero siempre que llegues, me dice. Ahora también? Sí, asi te acostumbras. Bajo del coche, pego en el portero y me escribe. Espérame en el portal. Se me hizo eterno hasta que bajó. Nos miramos a los ojos y nos fundimos en un largo abrazo, diciéndonos así lo que nos habíamos echado de menos todo ese tiempo sin estar juntos. Estaba muy guapo, camiseta morada, pantalón vaquero y deportivas adidas azules con rayas blancas. Cadena desde el bolsillo hasta la cintura. Entramos al coche y nos dirigimos en dirección al real de la feria, queríamos ver si aún quedaba algo. Aparcamos en el palacio de congresos y fuimos a ver. Todo estaba cerrado y desmantelaban las casetas. Sólo funcionaba la zona de los "cacharritos" (atracciones para niños).  Nos dirigimos al coche. La policía tenía cercada la zona donde estaba mi coche. Había ardido una torre de telefonía. Un agente me pidió que nos fuésemos de ahí. Le dije que quería coger el coche y que me iría. Por radio pidió permiso para que retirásemos el coche. Nos lo concedieron y nos fuimos a tomar unas cervezas. Estuvimos hablando, no paraba de decirme cosas bonitas, que se estaba conteniendo porque estábamos en mi barrio, pero que le apetecía besarme, mientras no dejaba de cogerme con su mano mi pierna. Mis ganas de terminar con la cerveza rápido aumentaron. Deseaba estar a solas con mi Amo. Fuimos al coche, una vez dentro, me preguntó si conocía a la mujer que había frente a nosotros, le dije que no y se fue acercando lentamente hacia mi boca para meter su lengua y jugar con la mía. Ya estaba malísimo. Fuimos a mi trastero. 

Una vez allí, le enseñé como habían quedado los juguetes que me ordenó hacer la vez anterior. Me besó otra vez y me ordenó que me desnudase. Me tumbé bocabajo en el colchón y el se puso sobre mi. Recorrió mi cuello con sus labios y lengua, fue bajando hasta detenerse en el culo que le pertenece, paso su lengua y un escalofrío recorrió todo mi cuerpo, haciendo erizar cada vello de mi cuerpo. Introdujo su lengua en mi ano y no pude evitar dar un grito de placer. Se tumbó sobre mi introduciendo toda su dureza viril en esa parte de mi cuerpo que es exclusiva para él. Dejó caer todo su peso sobre mi, mientras mi respiración se
entrecortaba por sus embestidas de macho. Me susurró al oído que yo le pertenecía, que era sólo de él, con decirme eso, logró que me corriera de una forma que jamás había hecho, mi cuerpo convulsionaba y mi polla palpitaba expulsando una gran corrida que manchó mi vientre y el colchón. Me abrazó y besó tiernamente. Se tumbó a mi lado, abrazándome. Llegó el momento de devolverle el placer que me había regalado, chupé sus pezones, fui bajando por su vientre deslizando mi lengua, jugué con su ombligo, con su pelvis, su ingle. Me satisfacía sentir como se retorcía y gemía, esa sensación es para mi incluso mejor que mi propio orgasmo, ver disfrutar a mi Amo, mi Macho, mi TODO. Se dió la vuelta para ofrecerme su culo, creo que es lo que mas le gusta de mi, la manera en que se lo como. Llegó el momento de jugar algo más duro. Sacó unas esposas de dedos y me las puso. Empleó una técnica de estrangulación japonesa llamada shime waza, la cual presionando te hace perder el conocimiento. No me apretó mucho, pero logró dejarme aturdido, algo mareado y por un momento no sabía ni donde estaba ni con quién. Escuchaba el latido de mi corazón en mi cabeza. En todo momento me preguntaba como estaba, preocupándose por mi. Cuando me recuperé un poco me dió de beber su orina, me ordenó que no derramara ni una sola gota, que lo tragara todo. Volvió a besarme como premio por haber sido un buen cachorrito. Acto seguido comenzó a follarme la boca, cada vez mas violentamente, llegando a mi garganta ya que sujetaba mi cabeza. En un movimiento de embestida que fue más lento que los demás, derramó su dulce leche en mi garganta, haciéndome tragar ese anhelado tesoro. Más mimos, besos, caricias, romanticismo... broche perfecto para el esperado reencuentro con mi Amo.

Historia de O

En Julio, mi Amo, me propuso ver juntos Historia de O. Película de la que he oído hablar un montón de veces, pero nunca he visto. Él me regaló el anillo que aparece en la película, pero que en el libro es totalmente diferente. Sería una tarde interesante y romántica, al menos eso esperaba. Al llegar a su casa, me desnudó y jugamos un poco. Luego me tapó los ojos con un antifaz de cuero que hice y me llevó hacia otra habitación en la que tiene un futón. Me besó por todo el cuerpo, haciéndome retorcer, sensaciones maravillosas me provocaba. Luego me quitó el antifaz y se tumbó para que le diese en masaje por sus piernas, ingles y toda esa zona. Me eché un poco de aceite y comencé a acariciarlo. Yo le miraba cada vez con más deseo, el se mordía los labios. No pude evitar terminar masajeandole el rabo... me cogió del brazo fuerte y me echó sobre el futón colocándose sobre mi. Puso el mismo aceite que yo usé con él en lo que le pertenece y entró de un solo golpe arrancándome un grito. Tapó mi boca con sus manos y fue dando cada vez más fuerte hasta terminar dentro de mi, inundando todo mi interior. Fuimos a ver la película. Durante toda la película estuvimos desnudos y abrazados, acariciándonos el cuerpo, disfrutando el uno del otro. La película en sí, me gustó. Es cierto que mi Amo me explicó que en algunas partes no es correcta. Pero yo a pesar de sentirme identificado en muchas ocasiones con O, pero en otras no, ya que ella se sentía feliz de entregarse a otros hombres y
lo disfrutaba. No es mi caso, me sentí identificado completamente con Theresse, totalmente enamorada de Anne Marie, como sufría cuando sabía que su Ama estaba con otra mujer. Hubo momentos de la película que me turbaron, los azotes sin motivos, en el libro son aún peor, ya que dejan a O marcada y tarda en cicatrizar esas heridas, dejando marcas para siempre en su trasero, vientre y piernas. La predisposición a prestar, donar... a tu esclavo, tu ser amado para que otro lo posea... lo azote, lo humille. 

El poder que tenia el anillo, que aquel que supiera lo que significaba podía disponer de O como quisiera... y yo que pensaba que era símbolo de pertenecer a Dominus Jaime... me acojoné al pensar que algo de eso que le ocurría a O podía ocurrirme a mi. Mi Amo me explicaba que eso no era cierto, me tranquilizó. Otro momento que para otra persona podría resultar terrible y cruel, fué marcar a hierro a O. Yo lo veo como un acto de entrega y amor, que me veo con fuerza de realizar si así lo desea mi Amo. Llevar por siempre sus iniciales marcadas en mi piel. Tras la película mas besos, caricias, juegos, mimos. Por un momento vi a mi Amo mirando pensativo mi cuerpo mientras lo acariciaba, que piensas, le pregunté. En tu cuerpo, estos pezoncitos, tu ser de geisha... en la suerte que tengo de haberte encontrado... me puse rojo. Me hizo muy feliz su pensamiento. Lamentablemente...  me ofreció agua para beber, cogió un vaso donde orinó y luego echó agua fria, bebí de el. Todo termina y tuve que irme a casa a descansar, no sin antes, besar los dulces labios de mi Amo como beso de buenas noches.



Moraga sorpresa


Iba a ser una tarde de playa normal, con algún juego de cuerdas y poco más. Al montarse en el coche me dice hay dos opciones posibles. Playa, cruising y moraga o playa, moraga y cruising. Mi cara cambió por completo, ahí estaba otra vez mi cara de gilipollas dejando ver lo feliz que me hace. Se te ha cambiado la cara, cabrón, me dice... y como no... con esas cosas que me dices... problemas... yo no sabía nada, solo llevaba camiseta, bañador y toalla. Lo tenía todo controlado llevaba una pequeña barbacoa y compraríamos las cosas de camino a la playa. Paramos en un super. Pasamos la tarde en la playa practicando shibari, con unos resultados muy chulos, esta es una de las prácticas que más me estan gustando. Luego el se quería ir de cruising, me preguntó si le acompañaba y le dije que no. Me quedé en el coche esperando. La verdad, me sorprendió que tardase apenas 30 minutos. Estaba preocupado por mi, por como lo estaría pasando. Me preguntó si me contaba lo que había hecho y le dije que no. Ojos que no ven, corazón que no siente... que le voy a hacer... yo no soy fuerte. Y nos fuimos andando hasta la zona de moraga, con las cosas a cuestas. Al llegar, caemos en que nos hemos dejado la barbacoa en el coche... el se queda con las cosas allí y yo voy solo a por la barbacoa. De camino me cruzo a uno que me dice... tio hay parejitas por ahi.. le digo que la verdad es que no. Tocándose la polla me pregunta que a mi que me va.. y le contesto que yo ya tengo dueño y me esta esperando para hacer una barbacoa, se disculpa y sigo. Decido llevarme el coche más cerca de donde estamos. Mi Amo preparó el fuego, la carne, sardinas como todo un experto, yo mientras observaba y le daba besitos en el cuello y su cabecita. Cuando terminamos de comer y beber nos fuimos a dar un paseo. Nos tumbamos abrazados a la luz de la luna y estrellas en un momento precioso y mágico, mientras el me decía las cosas que espera de mi.

Moraga en compañía

La moraga anterior seria una preparación para una moraga con mas personas. Mi Amo quería organizar una moraga bedesemera, pero como ese mismo día descubrimos que había otro evento bedesemero, canceló el evento. No le gusta que haya dos eventos a la vez, y como el otro estaba programado con antelación pospuso el suyo. Asique solo fuimos los que ya estábamos invitados previamente, siete personas. Yo no sabía como me iba a encontrar, y temía que quisiese compartirme con alguno de sus amigos. Lo cierto es que lo pasé muy bien, supo equilibrar bien los tiempos que estaba con cada uno. Era la primera moraga que iba con collar, pero a sus amigos no parecía importarles. Lo cierto es que mas o menos todos ya sabían de las prácticas de mi Amo y algunos según me comentaron también les gustaba este mundillo. Incluso dos de ellos eran pareja Amo y sumiso desde hacia ya años. Me lo pasé mucho mejor de lo que me podía imaginar. Y para mi alivio no me compartió con sus amigos. 


Amarga despedida

Como todo lo bueno, bello y bonito tiene un final, este día fué el nuestro. Quedamos para ir a otra playa donde nunca habíamos estado, Cabopino cerca de Marbella, un sitio precioso rodeado de bosques, dunas, caminos elevados de madera, miles de lirios de costa (me encanta esta flor, mi Amo me comparó con ella), arena fina. Jugó a enterrarme, dejando fuera solo mi cabeza, pies y mano que portaba el precioso anillo que me regaló, me gusta pensar que no lo enterró porque le gusta ver que lo llevo. Comenzó a acariciar mi cuerpo a través de la arena, una sensación muy agradable, tanto que salió a la superficie mi rabo, que se
puso totalmente erecto. Luego se puso de pie sobre mi. Acariciando mi torso, pezones y pisando fuerte mi vientre. Me desenterró, nos bañamos y fuimos a explorar aquel paraje. Mucha zona de cruising.... así que viendo mis antecedentes... nos fuimos a un sitio más alejado. Por todas partes había rastro de sexo. Entre las cañas escuchamos que algo caminaba. Alguien buscando sexo dijo él. Nadie está tan loco para meterse ahí, al menos nadie humano, no hay entrada posible Amo. Seguimos con nuestro paseo. 


Me enseñaba cosas sobre plantas, los nombres, si son venenosas, aromáticas. Cogió moras salvajes y me metió en la boca unas pocas y el comió otras muchas. Al rato, volvimos a pasar por el sitio donde habíamos escuchado aquellos movimientos de cañas. Ante nuestra sorpresa, nos encontramos con un jabalí salvaje, mi Amo se puso delante de mi para protegerme, no te muevas me decía. Estos animales son peligrosos y muy brutos. Comenzó a acercarse al bicho muy despacio, extendiendo la mano. Clavando su mirada en la suya, haciendo ver quien manda,de quién es el territorio. El bicho gruñía o lo que quiera que hagan. Logró tocarlo y se fué corriendo entre las cañas. La cara de mi Amo era igual que la de un niño, sus ojos resplandecían, solo decía que pasada!!! Estaba eufórico. Tiene un don con los
animales, especialmente sobre los perros de dos patas. Es como si los hipnotizara con su penetrante mirada. Seguimos con nuestra ruta, nos encontramos con un tesoro visual. Una casa antiquísima derruida rodeada de vegetación, lianas, buganvillas de un color fucsia precioso. El decorado perfecto para satisfacer nuestras fantasías. Me ordenó desnudarme, me puso el collar y la cadena. Tiró fuerte mientras yo estaba agarrado a unas ramas. Adoro esa sensación de que tire de mí, que me lleve por donde el quiere. Sacó su rabo y me lo ofreció. No dudé por un momento y comencé a chuparlo. Se subió a las ramas y seguía comiéndoselo desde las alturas. Bajó y me hizo bajar   un poco mi espalda, dejando mi culo totalmente ofrecido a él, su dueño. Entró en lo que es suyo, haciéndome gemir de placer, sintiéndolo dentro, cada vez más dentro. Volvió a llenarme de él. Me besó mientras acariciaba mi cara. Me hizo tumbarme y tapó mi cara con ramas de buganvilla, no veía nada, pero noté como me orinaba encima. Fué muy morboso y excitante. En el portal de su casa lo abracé tan fuerte que no lo quería dejar ir. Se me harán eternas estas tres semanas sin ver esos ojillos y esa sonrisa.

6 comentarios:

  1. Que bonito Nacho, no me extraña que estéis tan orgullosos el uno del otro, sólo hay que leeros. Y encima con Málaga como telón de fondo, ¿qué más se puede pedir?

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    1. Gracias Chris, la verdad es que si no puedo pedir mucho mas. Aunque si lo voy hacer.

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  2. Desde luego, unos días inolvidables.
    Gracias Nacho por compartir tus experiencias :-)

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    1. Pues si ya sabes ideas para cuando vayas por alli jeje

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  3. Me siento tan identificado contigo Nacho! por la manera que vives esa entrega a tu Alfa y la pasión que pones en ello. Muy excitante y con mucho encanto cada una de vuestras experiencias¡qué envidia cochina! porque en las mías (las de antes) siempre me faltó la ternura por parte de ellos. No sé por qué cada vez que leo estas crónicas de lo vivido -además de la obvia excitación - me empiezan a doler un poco los pezones, es un dolor gustoso como el que te proporciona un cubito de hielo sobre esa zona . Curioso.

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    1. Me alegra que te sientas identificado con él.

      Bueno, realmente es complicado tener una balanza equilibrada de todas las emociones. Pero seguro que encuentras a alguien así.

      Como me encantaría ver ese escozor de pezones. Que hacen que te acuerdes de quien te lo provocó.

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