martes, 7 de junio de 2016

Sesión con Jean, misticismo e iniciación


Jean, eterno, complexión media. Jean es un sumiso que me entró hace un tiempo. En verdad me resultó muy extraño, y a la vez muy familiar. Mezcla espiritualidad, tantra y BDSM. Tiene un sentido purista y a la vez innovador del BDSM. Tenemos conversaciones prácticamente a diario, y por lo general siempre son enriquecedoras. Es de esas personas que viven el BDSM. Generalmente con todos los sumisos, tengo que enseñar, guiarles por cosas que no saben, pero en el caso de Jean es lo contrario, me guía el, y yo voy dando pasos intuitivamente. De echo he tardado en escribir este artículo, porque no sabía si hacerlo de una forma mas fría o recargarlo de toda esa mística. Al final me he decidido por una cosa entremedias. Si alguno habéis dudado alguna vez que este loco, con este post, y mucho me temo que todos los que tengan que ver con Jean, algunos lo confirmaréis, pues serán muy "místicos y espirituales". Yo mismo si esto me lo dicen antes, pienso que se lo están inventando. Su relato lo podéis leer aqui http://dominusjaime.blogspot.com.es/2016/05/sesion-con-jean-mistica-y-bdsm.html

El primer día habíamos acordado que sería un ritual. La idea era ir a un local y en una parte oscura y desde allí, el encontrarme. Pero fué mucho mas especial de lo que ambos nos habíamos imaginado. Yo llegué al local, algo nervioso pero profundamente decidido a conocer a ese ser que quería someterse. Y allí lo encontré arrodillado en una zona oscura, estuve admirándole, realmente se estaba preparando para ese encuentro. Le dí un toque con mi bota y el se puso a temblar literalmente. Asique lo abracé y le dije "soy yo no temas". Tenía un sudor frío. Había estado un tiempo meditando. Dentro de mi sentí como una sensación cálida que emergía y creo que en cierta forma se lo transmití. Hice una presentación del ritual, del intercambio de energías que íbamos a tener, de la sumisión, y después procedí a ritualizar unos símbolos. Los objetos los iba rozando por el cuerpo mientras le decía unas palabras relativas. Aquí solo pongo un pequeño esquema de las palabras. El estaba con un antifaz y con unos tapones en los oídos. 

Soportarás el peso de la sumisión.  
Si.  
Y le puse unas pesas en la mano

Te agarrarás a mi y caminaremos y crecermos juntos. 
Si. 
Y le puse unas pinzas en los pezones.

Guardarás tu lengua de mentiras y criticas conmigo, cultivando siempre la sinceridad y la cominicación. Si. 
Y le acaricie con mis manos su lengua. 

Soportarás los castigos que te correspondan. 
Si. 
Y le di un latigazo. 

Recibirás mi amor y cariño como agradecmiento por tu entrega. 
Si...
 y le di un beso. Un beso que creo que a los dos nos transportó a otro mundo. 

Bienvenido, ahora como prueba de que eres mío, contarás hasta 10, te quitas el antifa y me buscas por el local a ver si me encuentras. 

Fueron uno de los momentos mas intensos que he vivido en lo que se respecta al BDSM y rituales. Me baje a la planta de abajo, cogí mi cerveza de nuevo, y me senté en un lado donde podía verle Me puse a leer una revista que tenían en el local, pero sin perder ojo a la escalera de bajada. Aquello era como un parto, deseaba ver a mi criatura. Efectivamente bajó y enseguida supo que era yo. Nos abrazamos, el se echó a llorar. Y tuvimos un momento muy intenso. Yo le estuve acariciando con mis guantes de cuero, y abrazando entre mis brazos. Estuvimos hablando de forma mas distendida un rato y nos fuimos del local. 

Caminamos por las calles de Madrid. Yo deseaba ver a esa persona y hablar cara a cara con el. Habíamos hablado tanto vía watshap!. Nos acercamos a una tienda a comprar dos juguetes. Y nos fuimos caminando hacia mi casa. Allí tenia ya todo preparado, el fondo rojo, las cadenas colgando del techo, los juguetes que quería usar. Pero que mas juguetes si ya lo tenia a él. 

Fuí desnudándolo con mis manos. Me gusta ser yo el que desnuda a los sumisos. Para mi es un símbolo, el quitarle lo exterior y quedarse al natural. Le bajé sus calzoncillos con mis botas. Y cuando estuvieron en el suelo le dije "Quiero que sepas lo que tus genitales significan para mi". Quería marcar mi territorio, que el supiese que lo quiero a el, debajo de mis botas, y que la sexualidad no me importa, pero si su entrega. Y como el fénix, para que sea una entrega real, tiene que pasar primero por la "muerte". Es un símbolo que el inconsciente recoge muy bien, pero el ademas lo recogió con el consciente. 

Desde ese punto empezamos a jugar, acariciarle, que fuese haciendo algunas cosas. Yo cada vez estaba mas seguro de que estaba con un sumiso especial. Durante la sesión y ya en el local ademas de las cervezas bebí agua. Quería marcarle también por dentro. Había marcado su mente, estaba entrando en su alma, y quería marcarle por el interior. Y que mejor forma que orinar en la boca y que se lo tragase. Una forma segura de recorrerlo por dentro. No fue una práctica humillante, sino de incorporación de mí en su ser. 

Después tuvimos un rato, que a mi se me hizo tan eterno como corto, de adoración de mi cuerpo. Quería probar sus habilidades, sus manos me acarician realmente con una admiración increíble ¿pero y como no iba a ser así?. Su cuerpo y su mente, estaban complaciendo a la espera de recibir mis órdenes. Mi espalda, mis pies, mi rabo erecto y mi ano. Le fui deleitando con todas y cada una de las partes de mi cuerpo. Y el las iba adorando y saboreando como si fuese lo mejor del mundo, y es que era lo mejor del mundo. Hacia tiempo que no había sentido una sensación de dominación tan brutal. Era un guante echo a medida!. Después nos sentamos en el suelo, frente a frente, y me fue dando un masaje en los pies y en las piernas. Cuya sensación de vez en cuando recuerdo. 

Decidimos terminar la sesión y nos fuimos a cenar. Paseamos por la noche madrileña. No quería que se fuese, asique aunque no sea protocolario, le acompañé hasta su hotel. Fue una noche fantástica, yo estaba flotando, y lo estube varios días después. El me dijo una expresión "dominación sensual", y si efectivamente fué lo que hicimos. Fué mágico, fue formidable, y necesitaría no solo un artículo sino varios para explicar cada una de las sensaciones. Ademas hay otros símbolos y rituales que hice que los reservo para nosotros.

De echo ahora mismo me estoy dando cuenta buscando fotos de la sesión de que no hice ninguna foto. No porque el no me dejase, es una cosa para la que me dio permiso. Sino porque estaba tan ensimismado con la sesión, que no me paré a pensar en las fotos. Y creo que lo voy a dejar asi, podría poner fotos de otros sitios. Pero cualquier foto distraería de la esencia de la ¿sesión? mas bien iniciación. Un aprendizaje que comparto con vosotros/as. 

6 comentarios:

  1. Tengo un par de amigos que son amos y siempre me dicen que no les gustaría tener nada conmigo porque son demasiado dominantes y les encanta que sea como el zorro de "El Principito", que esté sin domesticar, que sea indomable. De hecho los dos me llaman "zorro" por eso mismo.

    Lo que vengo a decirte es que estoy aprendiendo mucho con tu blog (y con el de Dubois, que vendría a ser como una especie de reverso sumiso) y para nada pienso que estés loco, de hecho me fascina el cariño con el que hablas de tus sumisos, como si fueran algo más que meros catalizadores del placer. Y eres el primer amo que veo que actúa así, ¿te pasa con todos los sumisos que conoces? Lo digo porque por muy selectivo y amo que seas te veo un tío muy empático.

    Abrazotes!

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    1. Bueno tengo un colega que es indomesticable con los demás pero muy domesticado con su Amo.
      Si soy muy simpático, y como soy muy poliédrico, es muy fácil que el otro encaje conmigo. De todas formas no es el mismo feeleng con todos los sumisos. Abrazote!

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  2. Voy a ser breve y conciso: es uno de los posts más hermosos y electrizantes de los que he leído hasta ahora en tu blog. Jaime, además de ser un Amo magnífico con mucha preparación y fundamento, transmites que como persona eres un ser muy especial. Esas palabras del ritual...
    Un abrazo

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    1. Si el ritual me encantó, de echo se me puso de punta la piel al acordarme de ello. Gracias por tus palabras Javi!

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  3. Loco?
    En absoluto. Me ha parecido no solamente genial, como sublime me pareció el relato de Jean que he vuelto a reeler y visualizarlo de nuevo, sino realmente como muy adecuado, aún con ese toque místico, como punto o ceremonia de entrega del sumiso al Amo, que siempre he creído que debe de existir, en tanto que el BDSM tiene mucho de ritual y ceremonioso.
    No ya tanto para una sesión puntual, sino cuando el sumiso se entrega al Amo,y este lo adopta como tal.
    Vendría a ser algo así como el complemento a la firma de un contrato BDSM, o en una boda, la ceremonia ritual.
    El ritual, la impregnación, la palabra, la toma, une infinitamente más que aquello que queda escrito en papel, ya que estos quedan marcados a fuego en el alma.

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    1. Si claro en el BDSM clásico te encuentras con diversos tipos de ceremoniales. Es una forma de simbolizar aquello que vivimos. Si desde luego que une y te ayuda a conocer y profundizar en el otro.

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